"El Gobierno golpista aprovechó el caos para implantar duras medidas neoliberales"
María José Esteso Poves
Diagonal
El pasado el 28 de junio se cumplieron dos años del golpe de Estado llevado a cabo en Honduras. La feminista Mirta Kennedy explica que la represión del Gobierno golpista continúa, al mismo tiempo que se intensifican las movilizaciones en las calles, y denuncia las medidas neoliberales que han entregado los recursos naturales del país a la oligarquía y las multinacionales.
Dos años de represión y movilizaciones en Honduras
DIAGONAL: ¿Cuál ha sido el papel de las mujeres en estos dos años de resistencia en Honduras?
MIRTA KENNEDY: Las mujeres han tenido un papel protagonista. Cuando la gente se entera del golpe de Estado en Honduras, el 28 de junio de 2009, todo el pueblo hondureño se echa a la calle. Allí, en medio de la depresión, con la policía desplegada, surge Feministas en Resistencia, una plataforma de organizaciones y personas independientes que empezamos a trabajar contra el golpe y nos integramos en el Frente Nacional de Resistencia Popular (FNRP).
D.: Durante este tiempo no han cejado en la movilización contra los golpistas.
M.K.: El FNRP, formado por movimientos sociales, sindicatos, cooperativas, partidos políticos de izquierda, artistas, pueblos indígenas y negros, sindicatos, centrales campesinas y también feministas, ha participado en todo el proceso de resistencia. Primero, en los 100 días en la calle, donde la gente se manifestó, desde el primer día del golpe y los 99 siguientes en Tegucigalpa, ante el Congreso, la Corte Suprema y después en los barrios. Se recorrieron las barriadas, territorios tomados por grupos de maras y narcos, donde nadie entraba y sin embargo, a nuestra llegada la gente de los barrios se unió para protestar. En esos días aprendimos que la violencia siempre viene de un lado, de la policía, de las fuerzas de seguridad del Estado.
Además, las feministas llevamos a cabo acciones contra la violencia de género y hemos trabajado temas de igualdad dentro del Frente, aunque nuestra prioridad, como la del FNRP, es la vuelta a la democracia, el regreso del presidente electo Manuel Zelaya, que ya está en el país, la restitución del orden constitucional, el respeto a los derechos humanos y una nueva Asamblea Constituyente.
D.: ¿Cómo se ha preparado la vuelta del presidente Manuel Zelaya?
M.K.: La vuelta de Zelaya es una demanda que surge el mismo día del golpe. El presidente elegido por el pueblo fue sacado violentamente del país y enviado al exilio con su gabinete. Él intentó regresar varias veces, primero acompañado por el secretario de la Organización de Estados Americanos, pero en el aeropuerto de Tocontín, con millones de personas en la calle esperándole, las fuerzas de seguridad tomaron el avión y se desató la represión. Pensamos que los militares no iban a atacar, eran tantas las personas que éstas podían haber aplastado a la policía. Pero pusieron francotiradores y asesinaron a un adolescente de 16 años, Isis Obed Murillo, que estaba subido a un mástil. Después Zelaya intentó entrar por la frontera de Nicaragua, también ahí se produjo una movilización histórica, un millón de personas esperaban a Zelaya. Aún no se sabe cuánta gente fue asesinada allí.
En un tercer intento, Zelaya entró de forma clandestina por la frontera de El Salvador y se refugió en la embajada de Brasil. Permaneció en ella varios meses y cientos de personas rodearon todos los días la embajada en apoyo al presidente. Pero la represión fue brutal y la policía roció con gases a los manifestantes e incluso lanzó gases dentro de la embajada. Zelaya tuvo que volver a salir. Ese fue un periodo muy duro para nosotros porque ahí se sintió la derrota, que el golpismo no tenía freno.
Las elecciones de noviembre de 2009 fueron días terribles, se cometieron todo tipo de atropellos, se llevaban a la gente y la golpeaban hasta quebrarle las manos y los pies, como hicieron con dirigentes, diputados, gente de izquierda, etc. A las mujeres las raptaban de las marchas y las golpeaban en los senos y las piernas. Muchas fueron violadas con las porras de la policía y otras sufrieron violaciones múltiples en comisaría.
D.: El presidente Lobo afirma ahora que quiere la reconciliación del país.
M.K.: Las elecciones bajo el golpismo fueron reconocidas por EE UU, Canadá y Japón, y tres gobiernos más. Porfirio Lobo, aunque no era la cara más visible, se mantuvo fiel al golpe. Su Gobierno es de continuidad con el golpismo. Ahora promete un proceso de reconciliación porque la situación económica del país es crítica, no tiene financiación internacional y quiere lavar su imagen.
Preparan una ley de amnistía, los mismos que dieron el golpe se van a perdonar a sí mismos. Lobo también necesita dinero porque ha habido un gasto importante en equipos militares modernos, armas llegadas de EE UU por Perú, para reprimir a la población que sigue tomando la calle. Estos dos años la movilización no ha parado, tampoco la represión.
D.: La oligarquía ha salido reforzada tras la llegada de los militares.
M.K.: Sí. Los primeros días fueron jornadas muy tensas porque el Gobierno golpista aprovechó la crisis y el caos generado por el golpe para aprobar una serie de medidas económicas neoliberales. Entre ellas, la concesión de recursos naturales a empresas trasnacionales y a empresarios hondureños. Ahí arranca el conflicto en El Aguán, la zona nororiental, que había sido un lugar de reforma agraria, con la ley de 2002. Con amenazas, los empresarios han logrado que las tierras sean privatizadas, terrenos que nunca fueron privados. Los campesinos respondieron ocupando esas tierras y el Gobierno ha militarizado la región.
En lo que va de año han sido asesinados 40 campesinos. También se han desatado los conflictos por el agua; quieren construir presas allí donde exista un salto de agua para producir electricidad. Pero lo mismo ocurre con las tierras que cuentan con recursos mineros.Todo esto en zonas pobres o indígenas, se les arrebata la tierra y se privatiza, como en la Bahía de Tela, donde quieren reactivar un proyecto turístico que supondrá la destrucción del entorno.
D.: ¿Cómo ha vivido estos 24 meses de represión?
M.K.: Se vive con angustia, con muchas pérdidas de vidas. Pero al mismo tiempo, la respuesta al golpe ha despertado en Honduras la esperanza de una refundación del país que no se había dado desde 1954. Nuestro país ha tenido en su historia algunos hitos de conquistas sociales importantes: en 1954 la huelga bananera, en los ‘60 el movimiento campesino, otros en los ‘70 y los ‘80 y ahora un gran movimiento social que es muy esperanzador, como el 15M en el Estado español. Yo diría que frente a la muerte, la persecución, la precariedad de la vida, la ocupación de los territorios, todo un escenario de guerra... la gente ha aprendido a construir mecanismos para autoprotegerse, inventaron máscaras contra los gases con botellas de plástico, llevan baldes de agua para poder desactivar rápidamente las bombas. El pueblo hondureño ha respondido con la movilización y encuentra en la organización popular una oportunidad que no había encontrado antes.
Es una respuesta cotidiana, permanente, entusiasta y creativa.
Aun en condiciones de extrema represión, las marchas han generado toda una cultura de la resistencia, incluso una economía de la resistencia. A ellas acuden los vendedores de tortillas, los del CD con música de la resistencia, el heladero que ha instalado retrovisores al carrito y avisa si viene la policía, la abuela, el niño de la resistencia, los vendedores de toallitas con vinagre que dicen: “compra tu toallita que viene la represión [la policía] para que los gases no te hagan mal”.
Fuente: http://www.diagonalperiodico.net/El-Gobierno-golpista-aprovecho-el.html
miércoles, 20 de julio de 2011
lunes, 11 de julio de 2011
Convocatoria abierta a mujeres artistas
UniversosDiversos:
Los Derechos Sexuales y Reproductivos de las Mujeres
El Centro de Derechos de Mujeres (CDM) convoca a mujeres artistas jóvenes y mujeres artistas emergentes de todas las disciplinas (Poesía, Narrativa, Pintura, Artes Visuales, Música, Teatro, Danza, Ilustración, Diseño y Fotografía) a participar en el proceso de construcción de una plataforma de incidencia y lucha por los derechos sexuales y reproductivos de las mujeres, emprendida desde su papel de creadoras y desde la fuerza del arte como herramienta de sensibilización, comunicación y educación.
La construcción de ésta plataforma constará de dos momentos:
El proceso de sensibilización sobre derechos sexuales y reproductivos de las mujeres que consistirá en un taller de 6 semanas con una duración de cuatro horas por taller una vez a la semana, de los cuales se espera un resultado en el proceso creativo* de las participantes, concretado en una propuesta de obra artística enfocada en el tema de “Derechos sexuales y reproductivo de las mujeres”.
*(CDM ofrece el patrocinio para la realización de las propuestas seleccionadas y toda la logística para la itinerantica y producción de la misma)
En un segundo momento se elegirán las 15 mejores propuestas, para formar parte de una muestra itinerante que visitará tres ciudades de Honduras, y que será acompañada de cine-foros, conversatorios, conciertos, lecturas y un catálogo como registro histórico de la muestra.
Los criterios de participación en esta convocatoria son:
Podrán participar las mujeres artistas y mujeres jóvenes artistas emergentes de todas las disciplinas que así lo deseen, nacidas en el territorio nacional, entre 18 y 35 años de edad, residentes en la ciudad de Tegucigalpa.
Se Convoca a todas las interesadas a una primera reunión, donde se especificarán los detalles de los talleres y de todo el proceso de la muestra y entrega de las bases.
Fecha: Miércoles 13 de Julio del 2011
Hora: 4:00pm.
Lugar: MUJERES EN LAS ARTES (MUA)
Barrio La Plazuela, Ave. Cervantes # 1331,
Tegucigalpa, Honduras
Telefax: 222-3015
Para mayor información de los talleres comunicarse con:
Regina Fonseca
Gabriela Díaz
Teléfono: 22 21 06 57
22 21 04 59
Para información de la muestra comunicarse a Producción:
universosdiversos@yahoo.es
Teléfono: 32-34 32 27
31-46 24 41
Los Derechos Sexuales y Reproductivos de las Mujeres
El Centro de Derechos de Mujeres (CDM) convoca a mujeres artistas jóvenes y mujeres artistas emergentes de todas las disciplinas (Poesía, Narrativa, Pintura, Artes Visuales, Música, Teatro, Danza, Ilustración, Diseño y Fotografía) a participar en el proceso de construcción de una plataforma de incidencia y lucha por los derechos sexuales y reproductivos de las mujeres, emprendida desde su papel de creadoras y desde la fuerza del arte como herramienta de sensibilización, comunicación y educación.
La construcción de ésta plataforma constará de dos momentos:
El proceso de sensibilización sobre derechos sexuales y reproductivos de las mujeres que consistirá en un taller de 6 semanas con una duración de cuatro horas por taller una vez a la semana, de los cuales se espera un resultado en el proceso creativo* de las participantes, concretado en una propuesta de obra artística enfocada en el tema de “Derechos sexuales y reproductivo de las mujeres”.
*(CDM ofrece el patrocinio para la realización de las propuestas seleccionadas y toda la logística para la itinerantica y producción de la misma)
En un segundo momento se elegirán las 15 mejores propuestas, para formar parte de una muestra itinerante que visitará tres ciudades de Honduras, y que será acompañada de cine-foros, conversatorios, conciertos, lecturas y un catálogo como registro histórico de la muestra.
Los criterios de participación en esta convocatoria son:
Podrán participar las mujeres artistas y mujeres jóvenes artistas emergentes de todas las disciplinas que así lo deseen, nacidas en el territorio nacional, entre 18 y 35 años de edad, residentes en la ciudad de Tegucigalpa.
Se Convoca a todas las interesadas a una primera reunión, donde se especificarán los detalles de los talleres y de todo el proceso de la muestra y entrega de las bases.
Fecha: Miércoles 13 de Julio del 2011
Hora: 4:00pm.
Lugar: MUJERES EN LAS ARTES (MUA)
Barrio La Plazuela, Ave. Cervantes # 1331,
Tegucigalpa, Honduras
Telefax: 222-3015
Para mayor información de los talleres comunicarse con:
Regina Fonseca
Gabriela Díaz
Teléfono: 22 21 06 57
22 21 04 59
Para información de la muestra comunicarse a Producción:
universosdiversos@yahoo.es
Teléfono: 32-34 32 27
31-46 24 41
jueves, 30 de junio de 2011
A las Feministas en resistencia desde Australia
Para:
Dionisia Díaz, la abuela de laresistencia,
Karla Lara,
Adelay Carías,
Agustina Flores López,
Betty Vázquez,
Berta Cáceres,
y para todas las "Feministas en Resistencia":
En el 2º aniversario de la resistencia al golpe de estado en Honduras, Colectivo Mujer rinde homenaje al movimiento feminista de resistencia hondureña, el cual nació en ese fatídico día un 28 de junio en el 2009, cuando una de las compañeras trajo una pancarta que decía “Feministas en Resistencia”. Adelay Carías en su artículo “Un golpe que nos hace nacer: las Feministas en Resistencia”[1] describe los primeros días después del golpe. Las organizaciones feministas y otros movimientos amplios de mujeres se reunieron y discutieron la situación en el país y comenzaron a planificar acciones futuras. Más importante aún, ellas continuaron con su lucha sobre asuntos concernientes a la mujer, que por mucho tiempo ya habían sido relegados.
Saludamos pues, a tales feministas (hombres y mujeres) que llenaron las calles de Tegucigalpa y otras ciudades con sus mantas y grafitis de mariposas, de mujeres, de flores y también de aquellas resueltas consignas como: “Ni golpes de estado, ni golpes a las mujeres”, “Alto al feminicidio”, “No es No”, “Ni botas ni sotana contra las lesbianas”, “Saca tu rosario de mis ovarios” y “La revolución será feminista, o no será”.
Nos solidarizamos con Berta Cáceres, quien dijo: “Hay más consciencia (en Honduras) de que podemos soñar con desmontar los sistemas de dominación patriarcal y racista... no tenemos miedo a plantear que los derechos de las mujeres sean constitucionales... Refundar un país no sólo lo va a hacer una asamblea popular democrática y constituyente, sino que nosotros mismos como movimientos sociales y políticos tenemos que refundarnos...”
Saludamos a esta postura histórica porque sabemos que no es un camino fácil. Colectivo Mujer conoce bien la resistencia dentro de 'la resistencia'. Las actitudes misóginas dentro de la izquierda (en todo el mundo) continúan sin cesar. La homofobia todavía no se trata dentro de muchos partidos políticos de izquierda y las tradiciones machistas prevalecen en América Latina, Centroamérica y España.
En este contexto, tanto las posiciones feministas en Honduras y en Madrid son cruciales para los movimientos feministas y para todos los movimientos sociales en el mundo. Como dice Carías: “Es el momento de romper las viejas barreras, de buscar nuevas formas de comunicación más constructivas e igualitarias...”
Colectivo Mujer apoya a las Feministas en Resistencia de Honduras quienes buscan la paz, la libertad, la igualdad, la democracia y la justicia para todos sin distinción de raza, género u orientación sexual.
¡NI GOLPES DE ESTADO NI GOLPES A LAS MUJERES!
Colectivo Mujer
Sídney, Australia
28 de junio de 2011
Dionisia Díaz, la abuela de laresistencia,
Karla Lara,
Adelay Carías,
Agustina Flores López,
Betty Vázquez,
Berta Cáceres,
y para todas las "Feministas en Resistencia":
En el 2º aniversario de la resistencia al golpe de estado en Honduras, Colectivo Mujer rinde homenaje al movimiento feminista de resistencia hondureña, el cual nació en ese fatídico día un 28 de junio en el 2009, cuando una de las compañeras trajo una pancarta que decía “Feministas en Resistencia”. Adelay Carías en su artículo “Un golpe que nos hace nacer: las Feministas en Resistencia”[1] describe los primeros días después del golpe. Las organizaciones feministas y otros movimientos amplios de mujeres se reunieron y discutieron la situación en el país y comenzaron a planificar acciones futuras. Más importante aún, ellas continuaron con su lucha sobre asuntos concernientes a la mujer, que por mucho tiempo ya habían sido relegados.
Saludamos pues, a tales feministas (hombres y mujeres) que llenaron las calles de Tegucigalpa y otras ciudades con sus mantas y grafitis de mariposas, de mujeres, de flores y también de aquellas resueltas consignas como: “Ni golpes de estado, ni golpes a las mujeres”, “Alto al feminicidio”, “No es No”, “Ni botas ni sotana contra las lesbianas”, “Saca tu rosario de mis ovarios” y “La revolución será feminista, o no será”.
Nos solidarizamos con Berta Cáceres, quien dijo: “Hay más consciencia (en Honduras) de que podemos soñar con desmontar los sistemas de dominación patriarcal y racista... no tenemos miedo a plantear que los derechos de las mujeres sean constitucionales... Refundar un país no sólo lo va a hacer una asamblea popular democrática y constituyente, sino que nosotros mismos como movimientos sociales y políticos tenemos que refundarnos...”
Saludamos a esta postura histórica porque sabemos que no es un camino fácil. Colectivo Mujer conoce bien la resistencia dentro de 'la resistencia'. Las actitudes misóginas dentro de la izquierda (en todo el mundo) continúan sin cesar. La homofobia todavía no se trata dentro de muchos partidos políticos de izquierda y las tradiciones machistas prevalecen en América Latina, Centroamérica y España.
En este contexto, tanto las posiciones feministas en Honduras y en Madrid son cruciales para los movimientos feministas y para todos los movimientos sociales en el mundo. Como dice Carías: “Es el momento de romper las viejas barreras, de buscar nuevas formas de comunicación más constructivas e igualitarias...”
Colectivo Mujer apoya a las Feministas en Resistencia de Honduras quienes buscan la paz, la libertad, la igualdad, la democracia y la justicia para todos sin distinción de raza, género u orientación sexual.
¡NI GOLPES DE ESTADO NI GOLPES A LAS MUJERES!
Colectivo Mujer
Sídney, Australia
28 de junio de 2011
Honduras, el espejo centroamericano
Gabriela Arguedas
Recuerdo la sorpresa que se vivió en Costa Rica, cuando Manuel Zelaya, entonces presidente de la República de Honduras, fue depositado, usando nada más que sus pijamas, en el aeropuerto Juan Santamaría. Golpe de Estado, dijimos. La derecha oligárquica, a la que Zelaya fue cercano en su momento, no toleró la posibilidad de abrir una consulta popular que tenía un alto potencial dinamizador de los movimientos populares.
El apoyo a esa consulta popular no implicó una adhesión absoluta a la figura de Zelaya ni a su partido, sino una muestra clara de la voluntad del pueblo hondureño por construir un país justo y próspero para todas las personas. Claro está, ese deseo no podría ser compatible con la acumulación del poder y la riqueza en manos de unas pocas familias. Lo que fue percibido, por los grupos de poder hondureños, como una amenaza a su estabilidad, se respondió a través de acciones abusivas e ilegales, tomadas en el Poder Legislativo, en el Poder Judicial y en el Ejército. Se construyó un discurso falaz, revestido de una narrativa leguleya, cargada de panfletos macarthistas, e incluso, de alusiones al amor patrio y a la defensa de la democracia.
Ese discurso, que acusaba a Zelaya de criminal y comunista, resonó en ciertas figuras conservadoras del escenario político costarricense. No puedo olvidar a Alberto Cañas, del Partido Acción Ciudadana, asegurando que Zelaya se lo había buscado. Parecía una vuelta a los años ochenta. ¿O en efecto, sí presenciamos un regreso a la década de los 80?
Juzguen ustedes. No pasó mucho tiempo para que Oscar Arias estuviera dirigiendo un proceso "de diálogo" para la restitución del orden constitucional. Hubo reuniones en su casa, conferencias de prensa, muchas cámaras de televisión. Las autoridades estadounidenses, en sus manifestaciones a la prensa, siempre condenaron la situación y apoyaron a Arias en su liderazgo. Sin embargo, luego se confirmó que parte de la orquestación del golpe tuvo lugar en una oficina en Washington DC. Al respecto, ni Obama ni Clinton dijeron nada. Tampoco dijeron nada sobre la curiosa visita de Hillary Clinton a Honduras dos meses antes del golpe de Estado. Ni sobre el dinero que seguía entrando a Honduras desde los Estados Unidos.
Y día tras día, sin descanso, durante meses, el pueblo en resistencia contra el golpe marchó en las calles de Honduras. La respuesta siempre fue igual: gases, golpes, balas, persecución, terror. Las feministas, organizadas desde los primeros días de la crisis, marcharon bajo el lema: Ni golpes de Estado, ni golpes contra las mujeres. Se constituyeron como grupo Feministas en Resistencia, y luego se organizaron muchos otros colectivos. La gente campesina, indígena, de las artes, gente de las ventas callejeras, estudiantes...Miles de personas seguían saliendo a la calle, venciendo al miedo y aprendiendo a lidiar con la represión.
La creatividad surgió de la mano del repudio y del horror. Al tiempo que desaparecieron, golpearon, violaron y asesinaron a cientos de personas, el movimiento de resistencia creó medios de comunicación, generó debate y pensamiento, redes de solidaridad y supervivencia, economía social de pequeña escala, canciones, poesía. Siguió generando la vida cotidiana, en clave de resistencia y recargada de dignidad.
El ánimo feminista crítico nos movió en toda la región, surgiendo así Feministas en Resistencia-Costa Rica, grupos de apoyo en Argentina, Brasil, Nicaragua, El Salvador, Guatemala, México e incluso, en Estados Unidos.
Pasaron dos años y hoy Manuel Zelaya está de vuelta. Algunos sectores de la resistencia han decidido participar en las próximas elecciones nacionales. Sin embargo, a pesar de las diferencias que han surgido a lo interno del gran movimiento contra el golpe de Estado, un mensaje sigue estando claro: para no dar marcha atrás en este camino hacia la justicia social, la igualdad, la libertad y el derecho humano de toda persona a vivir una vida feliz, no puede dejarse en el olvido a las personas que han muerto en estos dos años, a las personas que fueron de una u otra forma, violentadas y perseguidas. La impunidad no debe ser aceptada, bajo ninguna circunstancia, pues implicaría renunciar a los principios básicos que han energizado al pueblo en resistencia. Cualquier pacto que haga caer en el olvido los nombres de las víctimas del régimen golpista tiene que ser visto como un acto infame.
En todo caso, más allá del rumbo que tomen los acontecimientos por venir, las feministas centroamericanas no dejaremos de gritar, desde el lugar en donde estemos: Ni golpes de Estado, ni golpes contra las mujeres.
(*) Activista feminista
Recuerdo la sorpresa que se vivió en Costa Rica, cuando Manuel Zelaya, entonces presidente de la República de Honduras, fue depositado, usando nada más que sus pijamas, en el aeropuerto Juan Santamaría. Golpe de Estado, dijimos. La derecha oligárquica, a la que Zelaya fue cercano en su momento, no toleró la posibilidad de abrir una consulta popular que tenía un alto potencial dinamizador de los movimientos populares.
El apoyo a esa consulta popular no implicó una adhesión absoluta a la figura de Zelaya ni a su partido, sino una muestra clara de la voluntad del pueblo hondureño por construir un país justo y próspero para todas las personas. Claro está, ese deseo no podría ser compatible con la acumulación del poder y la riqueza en manos de unas pocas familias. Lo que fue percibido, por los grupos de poder hondureños, como una amenaza a su estabilidad, se respondió a través de acciones abusivas e ilegales, tomadas en el Poder Legislativo, en el Poder Judicial y en el Ejército. Se construyó un discurso falaz, revestido de una narrativa leguleya, cargada de panfletos macarthistas, e incluso, de alusiones al amor patrio y a la defensa de la democracia.
Ese discurso, que acusaba a Zelaya de criminal y comunista, resonó en ciertas figuras conservadoras del escenario político costarricense. No puedo olvidar a Alberto Cañas, del Partido Acción Ciudadana, asegurando que Zelaya se lo había buscado. Parecía una vuelta a los años ochenta. ¿O en efecto, sí presenciamos un regreso a la década de los 80?
Juzguen ustedes. No pasó mucho tiempo para que Oscar Arias estuviera dirigiendo un proceso "de diálogo" para la restitución del orden constitucional. Hubo reuniones en su casa, conferencias de prensa, muchas cámaras de televisión. Las autoridades estadounidenses, en sus manifestaciones a la prensa, siempre condenaron la situación y apoyaron a Arias en su liderazgo. Sin embargo, luego se confirmó que parte de la orquestación del golpe tuvo lugar en una oficina en Washington DC. Al respecto, ni Obama ni Clinton dijeron nada. Tampoco dijeron nada sobre la curiosa visita de Hillary Clinton a Honduras dos meses antes del golpe de Estado. Ni sobre el dinero que seguía entrando a Honduras desde los Estados Unidos.
Y día tras día, sin descanso, durante meses, el pueblo en resistencia contra el golpe marchó en las calles de Honduras. La respuesta siempre fue igual: gases, golpes, balas, persecución, terror. Las feministas, organizadas desde los primeros días de la crisis, marcharon bajo el lema: Ni golpes de Estado, ni golpes contra las mujeres. Se constituyeron como grupo Feministas en Resistencia, y luego se organizaron muchos otros colectivos. La gente campesina, indígena, de las artes, gente de las ventas callejeras, estudiantes...Miles de personas seguían saliendo a la calle, venciendo al miedo y aprendiendo a lidiar con la represión.
La creatividad surgió de la mano del repudio y del horror. Al tiempo que desaparecieron, golpearon, violaron y asesinaron a cientos de personas, el movimiento de resistencia creó medios de comunicación, generó debate y pensamiento, redes de solidaridad y supervivencia, economía social de pequeña escala, canciones, poesía. Siguió generando la vida cotidiana, en clave de resistencia y recargada de dignidad.
El ánimo feminista crítico nos movió en toda la región, surgiendo así Feministas en Resistencia-Costa Rica, grupos de apoyo en Argentina, Brasil, Nicaragua, El Salvador, Guatemala, México e incluso, en Estados Unidos.
Pasaron dos años y hoy Manuel Zelaya está de vuelta. Algunos sectores de la resistencia han decidido participar en las próximas elecciones nacionales. Sin embargo, a pesar de las diferencias que han surgido a lo interno del gran movimiento contra el golpe de Estado, un mensaje sigue estando claro: para no dar marcha atrás en este camino hacia la justicia social, la igualdad, la libertad y el derecho humano de toda persona a vivir una vida feliz, no puede dejarse en el olvido a las personas que han muerto en estos dos años, a las personas que fueron de una u otra forma, violentadas y perseguidas. La impunidad no debe ser aceptada, bajo ninguna circunstancia, pues implicaría renunciar a los principios básicos que han energizado al pueblo en resistencia. Cualquier pacto que haga caer en el olvido los nombres de las víctimas del régimen golpista tiene que ser visto como un acto infame.
En todo caso, más allá del rumbo que tomen los acontecimientos por venir, las feministas centroamericanas no dejaremos de gritar, desde el lugar en donde estemos: Ni golpes de Estado, ni golpes contra las mujeres.
(*) Activista feminista
lunes, 27 de junio de 2011
Carta Abierta
Honduras, 24 de junio del 2011
A la Resistencia Hondureña
A las delegadas y delegados de la asamblea nacional del FNRP
A las mujeres de Honduras, a los hombres de Honduras, a quienes quieran escucharnos.
Las que por esta carta hablamos no lo hacemos desde ahora ni lo hacemos solas. Lo hacemos con la palabra y los cuerpos de miles de mujeres que han hecho y hacen todos los días de este país un lugar posible de vivir y al que vemos con tristeza y rabia como se desmorona.
Las que escribimos esta carta hemos estado siempre, tratando de que ajuste el pisto para la comida, cuidando de grandes familias, pensando y discutiendo sobre la vida, sobre la justicia, proponiendo y haciendo todos los días lo que sea necesario para que nuestra vida y la de otras y otros sea digna, tenga comida, abrigo, placer, libros, amor, salud, escuelas, cuidados.
Algunas de nosotras hemos hecho espacios apartados de los hombres porque entendemos que necesitamos vernos entre nosotras, hablar nuestras propias cosas, hacer acuerdos y complicidades para darnos fuerza, lo cual hemos logrado. Y hemos tenido la experiencia que en los espacios con hombres cuesta que se escuche nuestra palabra con respeto, porque a veces ellos, nuestros mismos compañeros, no nos consideran suficientemente pensantes y actuantes, no dejan de valorarnos sólo como madres, amas de casa, o esposas, o peor aún como cuerpos sexuados sin emociones ni pensamientos a quien mentir y agredir.
Otras hemos estado en espacios mixtos, intentando dialogar con mujeres y hombres y haciendo con todos, proyectos de cambio de la vida, pero no solo de la vida que se discute en las calles y en los congresos, sino también hablamos de la vida de la puerta para adentro.
Todas las que firmamos esta carta, vengamos de donde vengamos, hemos sido parte de esta resistencia de ahora y de siglos, y hemos hecho tantas cosas que una lista no alcanzaría para contarlas, todo lo hemos hecho con una gran indignación por el abuso del poder político y militar conocido y remozado con este Golpe de Estado al que nos seguimos oponiendo, y con una enorme esperanza de que más mujeres y hombres se vayan sumando, como ha pasado desde el 28 de junio del 2009, al cambio profundo de esta tierra tan hermosa, esta matria hondureña.
Y en ese hacer nos hemos encontrado con otras mujeres y otros hombres, y sabemos que con muchas nunca nos hemos visto. Pensamos que es posible el cambio, porque ya está sucediendo, que hay quienes ya no se atreven ni a pensar que las mujeres no deben hacer política, que sólo sirven para la cama, para echar tortillas, parir hijos o chismear y ver novelas. O sea que hemos visto que el lugar que hemos peleado por siglos ha sido ganado, en parte. Y que mucho camino queda por andar.
Las que aquí firmamos tenemos opiniones diferentes sobre cuál debería ser la vía que el FNRP debe escoger para seguir su andar en este momento. Pero coincidimos en que hemos estado desde siempre no sólo construyendo otros poderes y haciendo política desde las cocinas y las escuelas, las calles y los versos, la ciencia y la agricultura, la curación, la maternidad y el deseo. Hemos estado enfrentando desde hace siglos el poder opresivo y asesino del patriarcado casi siempre en nuestro caso, aliado al neoliberalismo, al racismo, a la heterosexualidad como norma, y lo seguiremos haciendo. Mucho sabemos de lo que es vivir cada día en ese enfrentamiento, sabemos bastante sobre la resistencia y lo que significa pelear por tener espacio para la belleza, la ternura y la alegría. Lo hemos hecho sin permiso, con mañas, inventando formas creativas, sin líderes supremos, con nuestra verdad y corazón. Desde ahí hablamos hoy.
Las firmantes queremos exigirle y proponerle al movimiento de resistencia de Honduras y aún más allá de éste, no solo al FNRP ni a su asamblea, pero por supuesto también a ellas y ellos. Esta es una carta abierta porque sabemos que muchas de nuestras hermanas resistentes no podrán salir de su aldea, de la cocina, ni de la maquila, ni de su comunidad, ni del aula, o no les da la gana estar ahí, y también a ellas les hablamos. Sabemos que hay quienes no saben todavía que su vida es un ejemplo de resistencia como lo es que una mujer mantenga a punta de hacer tortillas y lavar ropa ajena a diez hijos, los vista y los mande a la escuela, y de esas mujeres hay muchas que no tienen el tiempo para andar en nuestros espacios, pero que nosotras reconocemos.
Les proponemos:
Que sigamos usando nuestra creatividad, autonomía y fuerza para resistir a la cultura de muerte que el patriarcado neoliberal nos impone. En dos años de resistencia ha sido ese espíritu lo que la ha sostenido y no el dinero, los acuerdos, las grandes decisiones ni las dirigencias iluminadas. Que hagamos valer todas las vidas hondureñas porque todas son legítimas y no nos acostumbremos a que la muerte violenta se haga parte de la cultura nuestra y que los hijos de algunas sean más legítimos que los de otras.
Que recordemos que somos hijas de otras mujeres, madres y hermanas políticas, que han hecho grandes acciones para que nuestra vida ahora sea mejor en muchos sentidos, que cada logro es producto de esa historia, que la memoria de otras luchadoras es parte de nuestra fuerza. Que no olvidamos que no estamos todas porque faltan las asesinadas, las exiliadas, las presas por este sistema. Que somos cómplices y que juntas tenemos mucha fuerza, por eso llamamos a organizarnos, debatir y actuar lo más juntas que podamos.
Que en todos los espacios en los que tengamos voz y presencia no dejemos de alzar nuestra palabra contra todas las formas de violencia contra las mujeres, que bajo ningún punto aceptemos que actos de violencia queden ocultos e impunes, y aquí estamos incluyendo a los que pudieran relacionarse con quienes dirigen en este momento o pretenden dirigir los espacios de la resistencia, pues ellos son o deberían ser una referencia sobre el comportamiento digno de un ser humano que pretende refundar un país. Estaremos acompañando todas las denuncias sobre agresiones sexuales, emocionales, patrimoniales, que las mujeres estén dispuestas a llevar adelante contra quien sea y donde esté.
Que si bien los hombres y mujeres tenemos derechos como seres humanos, no olvidemos que así como otros sectores de la población tienen sus luchas, nosotras tenemos el derecho a plantear nuestras demandas históricas en todos los espacios, sin que se nos tenga que acusar de divisionistas o antihombres. Estas acusaciones no deben ser parte de nuestras preocupaciones, pues ya sólo son enarboladas por lo más atrasado de los movimientos políticos y sociales.
Exigimos que la asamblea del FNRP se desarrolle en un ambiente democrático, que se erradiquen las prácticas de aplanadoras, de grupos de choque, de intolerancia y manipulación para que este ejercicio político sea una diferencia contundente ante las prácticas golpistas a las cuales nos oponemos, porque si no en nada estamos. Nos oponemos a que se haga de la unanimidad un ejercicio contra la palabra libre.
Rechazamos que se construya un enemigo interno en el FNRP de quienes sólo ven posible la salida electoral, acusar a quien disiente de este mecanismo de ser extremista es ser cómplice de la creciente campaña de criminalización que se legaliza todos los días, y significa alentar posibles agresiones a personas que tienen opiniones diversas. Tampoco estamos de acuerdo en satanizar procesos y mecanismos que puedan llevar a construir poder popular dentro de ciertas institucionalidades y condiciones favorables. Cuando en este país se elija una Asamblea Nacional Constituyente Popular y Originaria será un orgullo proponer a las mujeres con más talento para ese ejercicio.
Exigimos que el FNRP, no se distraiga con los malabares de la democracia patriarcal y golpista y que no postergue el acuerpamiento urgente de las luchas y demandas de las mujeres, de los pueblos indígenas y negros, la diversidad sexual y la juventud, también formados por muchas mujeres, pues nosotras no somos un sector y estamos en todas partes. El discurso de que nuestras demandas para después, como tantas veces lo ha hecho la izquierda y la derecha por igual, ya no convence a nadie, y la memoria de mujeres de todas las latitudes nos asiste.
El FNRP no es un instrumento de algunos o algunas, ha sido la esperanza mayoritaria de una diversidad de personas que se han ganado con el cuerpo y la mente estar en los discursos, propuestas y proyectos. Recordemos que el FNRP ha sido definido no sólo como un espacio de lucha de clases, sino como un frente de lucha antipatriarcal, antirracista, y en contra de toda forma de discriminación y exigimos se mantenga esta identidad importantísima y sea coherente en su práctica.
Independientemente de la decisión que cada mujer que aquí se manifiesta tome en esa Asamblea, y en su continuar que es largo, es nuestro pensamiento y práctica histórica de lucha por la libertad, la justicia, la vida digna para las mujeres la que nos hace plantear juntas esta carta abierta. Nuestra soberana palabra contra la cultura de la muerte violenta y vida esclavizada, entraña de este sistema, nos hace pronunciarnos colectivamente para comprometernos a profundizar la lucha por la emancipación de las mujeres en Honduras y con ella la de todo el Pueblo, porque las mujeres somos este Pueblo.
Es nuestra alegría y rebeldía colectiva la que nos acompaña. No nos callan los toletes ni los gases, no nos asustan los sermones del infierno, y no nos intimidan los gritos en consignas que quieren callar otras voces.
Nos oponemos firmemente a la agresión contra nuestras compañeras, por parte de los uniformados y los que no usan uniforme, por parte de golpistas y de resistentes.
Rechazamos el pensamiento único que atropella la diversidad de la vida. Exigimos que el pragmatismo político no haga que renunciemos a los principios de la honestidad, la solidaridad, de la memoria, del debate por encima de las armas, de la inteligencia sobre la barbarie del patriarcado y el capitalismo.
Aquí estamos, y aquí seguiremos, con cuerpos, palabras, emociones y pensamientos en la continuidad de la resistencia.
María Luisa Regalado, Karla Lara, Nelly Del Cid, Miriam Miranda, Nohelia Nuñez, Berta Cáceres Flores, Anarella Velez, Rosmery Torres, María Luisa Regalado. Claudia Herrmannsdorfer, Mirta Kennedy, Glenda Archeaga, Suyapa Martínez, Gilda Rivera, Regina Fonseca, Reyna Yañez, Maria Amalia Reyes, Elena Flores, Lorena Zelaya, Gabriela Díaz, Maria Virginia Díaz, Lilibeth Reyes, Reina Calix, Silvia Heredia Martínez, Jessica Sánchez, Miriam Suazo, Adelay Carías, Sara Aviléz Tome, Indyra Mendoza, Lídice Ortega, Daysi Flores, Breny Mendoza, Melissa Cardoza , Miriam Suazo, Nohemí Dubón, Silvia Heredia Martínez, Ana María Ferrera, Eva Cristina Urbina Cabrera, Albita, Teresa Ayala Zúniga, Mina Palacios, Sandra Marybel Sánchez, Feministas en Resistencia, Cem-H, CDM, CODEMUH, COPINH.
A la Resistencia Hondureña
A las delegadas y delegados de la asamblea nacional del FNRP
A las mujeres de Honduras, a los hombres de Honduras, a quienes quieran escucharnos.
Las que por esta carta hablamos no lo hacemos desde ahora ni lo hacemos solas. Lo hacemos con la palabra y los cuerpos de miles de mujeres que han hecho y hacen todos los días de este país un lugar posible de vivir y al que vemos con tristeza y rabia como se desmorona.
Las que escribimos esta carta hemos estado siempre, tratando de que ajuste el pisto para la comida, cuidando de grandes familias, pensando y discutiendo sobre la vida, sobre la justicia, proponiendo y haciendo todos los días lo que sea necesario para que nuestra vida y la de otras y otros sea digna, tenga comida, abrigo, placer, libros, amor, salud, escuelas, cuidados.
Algunas de nosotras hemos hecho espacios apartados de los hombres porque entendemos que necesitamos vernos entre nosotras, hablar nuestras propias cosas, hacer acuerdos y complicidades para darnos fuerza, lo cual hemos logrado. Y hemos tenido la experiencia que en los espacios con hombres cuesta que se escuche nuestra palabra con respeto, porque a veces ellos, nuestros mismos compañeros, no nos consideran suficientemente pensantes y actuantes, no dejan de valorarnos sólo como madres, amas de casa, o esposas, o peor aún como cuerpos sexuados sin emociones ni pensamientos a quien mentir y agredir.
Otras hemos estado en espacios mixtos, intentando dialogar con mujeres y hombres y haciendo con todos, proyectos de cambio de la vida, pero no solo de la vida que se discute en las calles y en los congresos, sino también hablamos de la vida de la puerta para adentro.
Todas las que firmamos esta carta, vengamos de donde vengamos, hemos sido parte de esta resistencia de ahora y de siglos, y hemos hecho tantas cosas que una lista no alcanzaría para contarlas, todo lo hemos hecho con una gran indignación por el abuso del poder político y militar conocido y remozado con este Golpe de Estado al que nos seguimos oponiendo, y con una enorme esperanza de que más mujeres y hombres se vayan sumando, como ha pasado desde el 28 de junio del 2009, al cambio profundo de esta tierra tan hermosa, esta matria hondureña.
Y en ese hacer nos hemos encontrado con otras mujeres y otros hombres, y sabemos que con muchas nunca nos hemos visto. Pensamos que es posible el cambio, porque ya está sucediendo, que hay quienes ya no se atreven ni a pensar que las mujeres no deben hacer política, que sólo sirven para la cama, para echar tortillas, parir hijos o chismear y ver novelas. O sea que hemos visto que el lugar que hemos peleado por siglos ha sido ganado, en parte. Y que mucho camino queda por andar.
Las que aquí firmamos tenemos opiniones diferentes sobre cuál debería ser la vía que el FNRP debe escoger para seguir su andar en este momento. Pero coincidimos en que hemos estado desde siempre no sólo construyendo otros poderes y haciendo política desde las cocinas y las escuelas, las calles y los versos, la ciencia y la agricultura, la curación, la maternidad y el deseo. Hemos estado enfrentando desde hace siglos el poder opresivo y asesino del patriarcado casi siempre en nuestro caso, aliado al neoliberalismo, al racismo, a la heterosexualidad como norma, y lo seguiremos haciendo. Mucho sabemos de lo que es vivir cada día en ese enfrentamiento, sabemos bastante sobre la resistencia y lo que significa pelear por tener espacio para la belleza, la ternura y la alegría. Lo hemos hecho sin permiso, con mañas, inventando formas creativas, sin líderes supremos, con nuestra verdad y corazón. Desde ahí hablamos hoy.
Las firmantes queremos exigirle y proponerle al movimiento de resistencia de Honduras y aún más allá de éste, no solo al FNRP ni a su asamblea, pero por supuesto también a ellas y ellos. Esta es una carta abierta porque sabemos que muchas de nuestras hermanas resistentes no podrán salir de su aldea, de la cocina, ni de la maquila, ni de su comunidad, ni del aula, o no les da la gana estar ahí, y también a ellas les hablamos. Sabemos que hay quienes no saben todavía que su vida es un ejemplo de resistencia como lo es que una mujer mantenga a punta de hacer tortillas y lavar ropa ajena a diez hijos, los vista y los mande a la escuela, y de esas mujeres hay muchas que no tienen el tiempo para andar en nuestros espacios, pero que nosotras reconocemos.
Les proponemos:
Que sigamos usando nuestra creatividad, autonomía y fuerza para resistir a la cultura de muerte que el patriarcado neoliberal nos impone. En dos años de resistencia ha sido ese espíritu lo que la ha sostenido y no el dinero, los acuerdos, las grandes decisiones ni las dirigencias iluminadas. Que hagamos valer todas las vidas hondureñas porque todas son legítimas y no nos acostumbremos a que la muerte violenta se haga parte de la cultura nuestra y que los hijos de algunas sean más legítimos que los de otras.
Que recordemos que somos hijas de otras mujeres, madres y hermanas políticas, que han hecho grandes acciones para que nuestra vida ahora sea mejor en muchos sentidos, que cada logro es producto de esa historia, que la memoria de otras luchadoras es parte de nuestra fuerza. Que no olvidamos que no estamos todas porque faltan las asesinadas, las exiliadas, las presas por este sistema. Que somos cómplices y que juntas tenemos mucha fuerza, por eso llamamos a organizarnos, debatir y actuar lo más juntas que podamos.
Que en todos los espacios en los que tengamos voz y presencia no dejemos de alzar nuestra palabra contra todas las formas de violencia contra las mujeres, que bajo ningún punto aceptemos que actos de violencia queden ocultos e impunes, y aquí estamos incluyendo a los que pudieran relacionarse con quienes dirigen en este momento o pretenden dirigir los espacios de la resistencia, pues ellos son o deberían ser una referencia sobre el comportamiento digno de un ser humano que pretende refundar un país. Estaremos acompañando todas las denuncias sobre agresiones sexuales, emocionales, patrimoniales, que las mujeres estén dispuestas a llevar adelante contra quien sea y donde esté.
Que si bien los hombres y mujeres tenemos derechos como seres humanos, no olvidemos que así como otros sectores de la población tienen sus luchas, nosotras tenemos el derecho a plantear nuestras demandas históricas en todos los espacios, sin que se nos tenga que acusar de divisionistas o antihombres. Estas acusaciones no deben ser parte de nuestras preocupaciones, pues ya sólo son enarboladas por lo más atrasado de los movimientos políticos y sociales.
Exigimos que la asamblea del FNRP se desarrolle en un ambiente democrático, que se erradiquen las prácticas de aplanadoras, de grupos de choque, de intolerancia y manipulación para que este ejercicio político sea una diferencia contundente ante las prácticas golpistas a las cuales nos oponemos, porque si no en nada estamos. Nos oponemos a que se haga de la unanimidad un ejercicio contra la palabra libre.
Rechazamos que se construya un enemigo interno en el FNRP de quienes sólo ven posible la salida electoral, acusar a quien disiente de este mecanismo de ser extremista es ser cómplice de la creciente campaña de criminalización que se legaliza todos los días, y significa alentar posibles agresiones a personas que tienen opiniones diversas. Tampoco estamos de acuerdo en satanizar procesos y mecanismos que puedan llevar a construir poder popular dentro de ciertas institucionalidades y condiciones favorables. Cuando en este país se elija una Asamblea Nacional Constituyente Popular y Originaria será un orgullo proponer a las mujeres con más talento para ese ejercicio.
Exigimos que el FNRP, no se distraiga con los malabares de la democracia patriarcal y golpista y que no postergue el acuerpamiento urgente de las luchas y demandas de las mujeres, de los pueblos indígenas y negros, la diversidad sexual y la juventud, también formados por muchas mujeres, pues nosotras no somos un sector y estamos en todas partes. El discurso de que nuestras demandas para después, como tantas veces lo ha hecho la izquierda y la derecha por igual, ya no convence a nadie, y la memoria de mujeres de todas las latitudes nos asiste.
El FNRP no es un instrumento de algunos o algunas, ha sido la esperanza mayoritaria de una diversidad de personas que se han ganado con el cuerpo y la mente estar en los discursos, propuestas y proyectos. Recordemos que el FNRP ha sido definido no sólo como un espacio de lucha de clases, sino como un frente de lucha antipatriarcal, antirracista, y en contra de toda forma de discriminación y exigimos se mantenga esta identidad importantísima y sea coherente en su práctica.
Independientemente de la decisión que cada mujer que aquí se manifiesta tome en esa Asamblea, y en su continuar que es largo, es nuestro pensamiento y práctica histórica de lucha por la libertad, la justicia, la vida digna para las mujeres la que nos hace plantear juntas esta carta abierta. Nuestra soberana palabra contra la cultura de la muerte violenta y vida esclavizada, entraña de este sistema, nos hace pronunciarnos colectivamente para comprometernos a profundizar la lucha por la emancipación de las mujeres en Honduras y con ella la de todo el Pueblo, porque las mujeres somos este Pueblo.
Es nuestra alegría y rebeldía colectiva la que nos acompaña. No nos callan los toletes ni los gases, no nos asustan los sermones del infierno, y no nos intimidan los gritos en consignas que quieren callar otras voces.
Nos oponemos firmemente a la agresión contra nuestras compañeras, por parte de los uniformados y los que no usan uniforme, por parte de golpistas y de resistentes.
Rechazamos el pensamiento único que atropella la diversidad de la vida. Exigimos que el pragmatismo político no haga que renunciemos a los principios de la honestidad, la solidaridad, de la memoria, del debate por encima de las armas, de la inteligencia sobre la barbarie del patriarcado y el capitalismo.
Aquí estamos, y aquí seguiremos, con cuerpos, palabras, emociones y pensamientos en la continuidad de la resistencia.
María Luisa Regalado, Karla Lara, Nelly Del Cid, Miriam Miranda, Nohelia Nuñez, Berta Cáceres Flores, Anarella Velez, Rosmery Torres, María Luisa Regalado. Claudia Herrmannsdorfer, Mirta Kennedy, Glenda Archeaga, Suyapa Martínez, Gilda Rivera, Regina Fonseca, Reyna Yañez, Maria Amalia Reyes, Elena Flores, Lorena Zelaya, Gabriela Díaz, Maria Virginia Díaz, Lilibeth Reyes, Reina Calix, Silvia Heredia Martínez, Jessica Sánchez, Miriam Suazo, Adelay Carías, Sara Aviléz Tome, Indyra Mendoza, Lídice Ortega, Daysi Flores, Breny Mendoza, Melissa Cardoza , Miriam Suazo, Nohemí Dubón, Silvia Heredia Martínez, Ana María Ferrera, Eva Cristina Urbina Cabrera, Albita, Teresa Ayala Zúniga, Mina Palacios, Sandra Marybel Sánchez, Feministas en Resistencia, Cem-H, CDM, CODEMUH, COPINH.
jueves, 9 de junio de 2011
Morazán
Los derechosos y las derechosas somos nosotros los que vivimos en los territorios, nosotros seremos autoridad un día.
Con el golpe de estado hemos despertado y sabemos quien es la oligarquía.
Estamos aquí aguantando sol, y aguantando lluvia, somos la pobrería que lucha.
Margarita, El Zapotillo, San Francisco de Opalaca,
En la tumba de Morazán se junta el campamento Dignidad, rodeando el monumento que se le ha construido. Ahí descansan sus restos, y ahí también se hace homenaje a Josefa Lastiri, mujer luchadora por la unidad centroamericana, aún desconocida por la cultura política nacional, doña Josefa no sólo fue la compañera de Morazán, ella misma puso todo lo que tenía para la causa unionista.
Con rosas rojas y flores blancas y amarillas, cada una y cada uno poniendo la suya. Con velas y copal se inicia el programa de homenaje y de encuentro con el espíritu de Francisco y Josefa.
Declaro que mi amor a Centroamérica muere conmigo, dice su testamento, leído en esta mañana. Y ahí expresa su reclamo de ser fusilado sin juicio, vil asesinato de la oligarquía de esa época con la celebración de una clase religiosa que hoy ha recuperado su sitio en los gobiernos confesionales como el de Honduras, donde Porfirio Lobo en cada evento público cita la Biblia o le pide a un pastor o sacerdote que hable por él, y gracias a eso en Honduras los derechos sexuales de las mujeres han retrocedido años, pues el fundamentalismo religioso intenta desgobernarnos definiendo hasta las políticas públicas educativas.
El día con una capota gris nos cubrió en ese espacio habitado por muertos y recuperado por la memoria. Cantando el himno nacional y desplegando la bandera de cinco estrellas que simbolizan la unidad centroamericana. Las y los coquimbos saludaron a don Francisco Morazán, civil, libre pensador, inspirado por ideas liberales que confiaba en la fuerza de una América central junta laica donde la educación popular sería su alma. Las palabras de mujeres y hombres hicieron presente la resistencia del pueblo de Honduras con un juramento emocionado donde nos comprometimos a continuar la lucha por la dignidad y la justicia en Honduras, juramento que llenó de voces el cementerio de los ilustres de San Salvador.
Y así se inició esta mañana del 7 de junio del campamento Dignidad. Escuchando la herencia de su palabra a través de las voces de las hondureñas y hondureños que hoy le ofrendan flores y consignas. Dejando las nuestras, silenciosas o altas, nuestros cantos y rezos.
Franklin, un compañero cantautor salvadoreño fundador del grupo Yolocambà Itá, con su guitarra y su música despidió esta mañana llena de símbolos y emociones.
Desde ahí salimos, con grandes ánimos, con nuestras mantas, banderas y fotografías para el redondel de la Dignidad Hondureña, cerquita de la 41 Asamblea Ordinaria de la OEA, donde los golpistas celebran en sus trajes carísimos llevados por sus carros de lujo y sus choferes con cara de gente como nosotras.
Melissa Condesa
Con el golpe de estado hemos despertado y sabemos quien es la oligarquía.
Estamos aquí aguantando sol, y aguantando lluvia, somos la pobrería que lucha.
Margarita, El Zapotillo, San Francisco de Opalaca,
En la tumba de Morazán se junta el campamento Dignidad, rodeando el monumento que se le ha construido. Ahí descansan sus restos, y ahí también se hace homenaje a Josefa Lastiri, mujer luchadora por la unidad centroamericana, aún desconocida por la cultura política nacional, doña Josefa no sólo fue la compañera de Morazán, ella misma puso todo lo que tenía para la causa unionista.
Con rosas rojas y flores blancas y amarillas, cada una y cada uno poniendo la suya. Con velas y copal se inicia el programa de homenaje y de encuentro con el espíritu de Francisco y Josefa.
Declaro que mi amor a Centroamérica muere conmigo, dice su testamento, leído en esta mañana. Y ahí expresa su reclamo de ser fusilado sin juicio, vil asesinato de la oligarquía de esa época con la celebración de una clase religiosa que hoy ha recuperado su sitio en los gobiernos confesionales como el de Honduras, donde Porfirio Lobo en cada evento público cita la Biblia o le pide a un pastor o sacerdote que hable por él, y gracias a eso en Honduras los derechos sexuales de las mujeres han retrocedido años, pues el fundamentalismo religioso intenta desgobernarnos definiendo hasta las políticas públicas educativas.
El día con una capota gris nos cubrió en ese espacio habitado por muertos y recuperado por la memoria. Cantando el himno nacional y desplegando la bandera de cinco estrellas que simbolizan la unidad centroamericana. Las y los coquimbos saludaron a don Francisco Morazán, civil, libre pensador, inspirado por ideas liberales que confiaba en la fuerza de una América central junta laica donde la educación popular sería su alma. Las palabras de mujeres y hombres hicieron presente la resistencia del pueblo de Honduras con un juramento emocionado donde nos comprometimos a continuar la lucha por la dignidad y la justicia en Honduras, juramento que llenó de voces el cementerio de los ilustres de San Salvador.
Y así se inició esta mañana del 7 de junio del campamento Dignidad. Escuchando la herencia de su palabra a través de las voces de las hondureñas y hondureños que hoy le ofrendan flores y consignas. Dejando las nuestras, silenciosas o altas, nuestros cantos y rezos.
Franklin, un compañero cantautor salvadoreño fundador del grupo Yolocambà Itá, con su guitarra y su música despidió esta mañana llena de símbolos y emociones.
Desde ahí salimos, con grandes ánimos, con nuestras mantas, banderas y fotografías para el redondel de la Dignidad Hondureña, cerquita de la 41 Asamblea Ordinaria de la OEA, donde los golpistas celebran en sus trajes carísimos llevados por sus carros de lujo y sus choferes con cara de gente como nosotras.
Melissa Condesa
martes, 7 de junio de 2011
Agreden a defensoras en El Salvador
El 5 de junio en las afueras del local donde se celebra la 41 Asamblea General de la OEA en El Salvador, La Unidad de Mantenimiento del Orden (UMO) agredió a un grupo de 15 defensoras y defensores de Derechos Humanos, mientras se manifestaban de manera pacífica.
Tras negociar con agentes de la policía, para que permitieran sostener sus carteles, sin gritos ni consignas, los agentes arremeten de manera violenta contra manifestantes de Nicaragua y El Salvador. “La penalización absoluta del aborto amenaza la seguridad de las mujeres en el Continente”, “¿Para cuándo la Convención de Derechos Sexuales y Reproductivos?”, se leía en los carteles y mantas que hacían pública las consecuencias de la penalización del aborto
Sara G. fue agredida por dos agentes de la UMO, “..Estaba grabando en el momento en el que golpeaban y empujaban al Doctor Flores (Presidente de la Sociedad Nicaragüense de Ginecología y Obstetricia de Nicaragua), me tomaron por los brazos y me apretaban con fuerza, me llevaron a empujones y contra mi voluntad, tras el portón del parqueo de la CIFCO”, a pesar que los y las defensoras de derechos humanos se acogían a su derecho constitucional de manifestarse pacíficamente, los agentes arremetían en su contra.
Esta agresión contra Defensores y Defensoras de Derechos Humanos ocurre mientras Jefes de Estado se reúnen para hablar sobre la Seguridad Ciudadana de las Américas.
La Directora del Instituto Salvadoreño para el Desarrollo de la Mujer ISDEMU, Yanira Argueta fue testigo de lo sucedido, y exigimos su pronunciamiento público respecto a esta agresión, Comentó Sara G. de la Agrupación Ciudadana por la Despenalización del Aborto.
Pueden ver el video siguiendo este link
http://vimeo.com/24778272
Mariana Moisa
Tras negociar con agentes de la policía, para que permitieran sostener sus carteles, sin gritos ni consignas, los agentes arremeten de manera violenta contra manifestantes de Nicaragua y El Salvador. “La penalización absoluta del aborto amenaza la seguridad de las mujeres en el Continente”, “¿Para cuándo la Convención de Derechos Sexuales y Reproductivos?”, se leía en los carteles y mantas que hacían pública las consecuencias de la penalización del aborto
Sara G. fue agredida por dos agentes de la UMO, “..Estaba grabando en el momento en el que golpeaban y empujaban al Doctor Flores (Presidente de la Sociedad Nicaragüense de Ginecología y Obstetricia de Nicaragua), me tomaron por los brazos y me apretaban con fuerza, me llevaron a empujones y contra mi voluntad, tras el portón del parqueo de la CIFCO”, a pesar que los y las defensoras de derechos humanos se acogían a su derecho constitucional de manifestarse pacíficamente, los agentes arremetían en su contra.
Esta agresión contra Defensores y Defensoras de Derechos Humanos ocurre mientras Jefes de Estado se reúnen para hablar sobre la Seguridad Ciudadana de las Américas.
La Directora del Instituto Salvadoreño para el Desarrollo de la Mujer ISDEMU, Yanira Argueta fue testigo de lo sucedido, y exigimos su pronunciamiento público respecto a esta agresión, Comentó Sara G. de la Agrupación Ciudadana por la Despenalización del Aborto.
Pueden ver el video siguiendo este link
http://vimeo.com/24778272
Mariana Moisa
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