viernes, 11 de marzo de 2011

Las Feministas en Resistencia –FER

COMUNICADO

ANTE LA PERSECUSIÓN DEL COPINH
(Consejo Cívico de Organizaciones Populares e Indígenas de Honduras)

Las Feministas en Resistencia hacemos del conocimiento de la comunidad Nacional e Internacional nuestra enérgica protesta por la persecución de que está siendo objeto la organización COPINH por hacer la defensa de los más caros intereses del pueblo hondureño.

El COPINH ha venido denunciando la politización del Programa Hondureño de Educación Comunitaria PROHECO, al grado de haber sido incendiada su escuela de la Comunidad de Santa Rosita, Municipio de San Francisco, departamento de Lempira.

El COPINH también ha puesto al descubierto el nefasto papel de los funcionarios de Ministerio de Educación y del Alcalde Municipal como ejecutores de esa política represiva que ha alcanzado a los representantes del mismo Ministerio Público.

Ante estos graves hechos, las Feministas en Resistencia Demandamos:

1. De los organismos internacionales, ONU, OEA, SICA, que se investiguen estos hechos a través de sus relatorías especiales y exijan al Gobierno de Honduras el cumplimiento de las normativas internacionales que les obliga a respetar los derechos de los pueblos indígenas de nuestro país.

2. De todas las organizaciones de mujeres feministas del mundo a solidarizarse con el movimiento popular hondureño que lucha por recobrar la libertad, la paz y la democracia.

¡Por la libertad y el respeto a la vida del pueblo en resistencia¡

¡Ni golpes de Estado ni golpes a las mujeres!

¡Por la emancipación de la mujer y de todos los oprimidos!

11 DE MARZO DE 2011

lunes, 28 de febrero de 2011

PRONUNCIAMIENTO CLADEM HONDURAS

Frente a las últimas acciones del gobierno de Porfirio Lobo Sosa sucedáneo del golpe de estado, en materia de Derechos Humanos de las Mujeres.

Nosotras mujeres feministas organizadas y autónomas, frente a las últimas actuaciones del gobierno de Porfirio Lobo, sucedáneo del golpe de estado, en materia de derechos humanos de las mujeres nos pronunciamos de la forma siguiente:


1. Históricamente hemos luchado por crear en el Estado hondureño las condiciones mínimas para la defensa de los derechos de las mujeres en el marco de una democracia formal y de una institucionalidad incipiente, para los ejemplos: la lucha porque Honduras suscribiera los principales convenios internacionales en relación a los derechos humanos de las mujeres, la creación del INAM, la Ley contra la Violencia Doméstica, la Ley de Igualdad de Oportunidades para la Mujer, la Política Nacional de la Mujer y el Primer Plan de Igualdad de Oportunidades y otros esfuerzos e iniciativas encaminadas a defender los derechos de las mujeres.


2. El golpe de estado de 2009, ha significado el derrumbe y deslegitimación de la poca institucionalidad y mecanismos, creados también por esfuerzo y lucha de las organizaciones feministas y de mujeres, para garantizar el respeto y goce de los derechos humanos.

3. Que las acciones desarrolladas actualmente por el gobierno continuador del golpe de estado, a partir de las recomendaciones realizadas al Estado de Honduras en el Examen Periódico Universal, caso específico la ratificación del Protocolo Facultativo de la Convención para la Eliminación de todas las formas de Discriminación contra la Mujer (CEDAW), se limitan a esfuerzos por ocultar las permanentes violaciones a los derechos humanos de la población hondureña y de las mujeres en especial en tanto no es capaz de garantizar el cumplimiento de los mecanismos necesarios para investigar y sancionar la violencia contra las mujeres expresada en sus diferentes formas: femicidios, violencia sexual, violencia desde el estado (institucional).


4. Que la adhesión al Protocolo Facultativo de la CEDAW por el Estado hondureño es una obligación que debió ser cumplida desde el momento de su aprobación en 1999.


5. Dejamos claramente expresado que el gobierno sucedáneo de Porfirio Lobo no está haciendo ninguna concesión, sino cumpliendo con su OBLIGACIÓN de implementar, en el plano formal, las medidas necesarias para garantizar la protección de los derechos humanos de las mujeres hondureñas y que éstas no deben limitarse a la adhesión de Honduras al Protocolo Facultativo de la CEDAW sino a que los tratados internacionales sean aplicados irrestrictamente. Esta aplicación va más allá de los marcos formales y continúa siendo una deuda no saldada hacia las mujeres que se traduce en el aumento de los femicidios, en la desaparición o fusión de mecanismos institucionales, y fundamentalmente, en una institucionalidad colapsada por el rompimiento del estado de derecho, totalmente incapaz de hacer reales y efectivos los derechos humanos en Honduras, omisión con consecuencias específicas sobre las mujeres hondureñas.


Tegucigalpa, Honduras. 25 de febrero de 2011.

Las Feministas en Resistencia –FER- ante la Asamblea Nacional del FNRP

Ante la coyuntura actual las FER continuamos en el FNRP para robustecer y robustecerse en el proceso de construcción de una sociedad más justa, democrática y participativa.

Sostenemos que es necesario aportar nuestra visión como mujeres y feministas para que el FNRP se reafirme en la edificación de una sociedad antipatriarcal, antirracista, antiimperialista, incluyente respecto a la diversidad sexual, en la que impere el respeto a la naturaleza y al medio ambiente.

Manifestamos que reconocemos que existen diferentes caminos para llegar a conformar las estructuras de gobierno pueden ser diversos, el sufragio es tan sólo uno de ellos. Para nosotras es de trascendental importancia participar en la transformación de la sociedad a través de prácticas en las que se refleje nuestro respeto por la vida, por tanto somos pacifistas y antimilitaristas. En nuestra praxis no cabe ninguna forma de violencia.

Como feministas estamos con el Frente en su exigencia por el retorno de manera segura del ex presidente Manuel Zelaya Rosales y de todas/os aquellas/os compañeras/os que salieron del país por estar en riesgo sus vida.

Como FER seguiremos exigiendo que se destituya y castigue a todas/os los responsables materiales e intelectuales del golpe de Estado y de las violaciones de derechos humanos.

Como FER, integrantes del FNRP, continuaremos exigiendo un alto a la represión y el respeto del libre ejercicio los derechos humanos de las mujeres y de toda la población. Nos declaramos comprometidas con la edificación del poder popular feminista y por una Constituyente feminista, popular, democrática, incluyente.

Por todas estas razones asistimos a esta histórica convocatoria, la Asamblea del 26 de febrero, a contribuir con nuestras voces, para que desde su seno se elabore un plan de acción que promueva la oposición real, sistemática y permanente, al gobierno continuador del golpe. Que no pase un solo día sin que, desde cualquier espacio, expresemos nuestra Resistencia ante un gobierno ilegítimo, producto funesto del Golpe de Estado.


¡Por la libertad y el respeto a la vida del pueblo en resistencia¡

¡Ni golpes de Estado ni golpes a las mujeres!


¡Por la emancipación de la mujer y de todos los oprimidos!



25 de febrero de 2011


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martes, 22 de febrero de 2011

LOS MOVIMIENTOS DE RESISTENCIA DE HONDURAS EN LA ENCRUCIJADA

Por Breny Mendoza

En los últimos años hemos escuchado mucho hablar sobre el “giro a la izquierda” de América Latina. Se ha hecho referencia sobre todo a Venezuela, Ecuador y Bolivia, pero también a Argentina, Brasil, Uruguay, y Paraguay como países que experimentan profundos cambios sociales, económicos, y culturales de corte izquierdista. Honduras no había logrado incluirse en esta lista, recién con el golpe de estado de junio 2009 y el masivo movimiento de resistencia que produjo se alude a la existencia de una izquierda movilizada en este país. Su adherencia a la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América, ALBA, en el 2008 había pasado desapercibida como todo lo demás que estaba ocurriendo en el país no sólo entonces sino por décadas, lo que explica porque el golpe causó gran conmoción en toda América Latina. Se han hecho muchos comentarios sobre el significado que el golpe de estado en Honduras tiene para el gran experimento social de los países del Sur. Algunos de ellos son un tanto contradictorios. ¿Significa el golpe que presenciamos en Honduras la apertura de un “neogolpismo” o sea una cadena imparable de golpes de estado en la región que restaurará la hegemonía de los Estados Unidos y destruirá el “Socialismo del Siglo XXI?” O quizá todo lo contrario, el rechazo global del golpe de estado en Honduras demuestra la fuerza política que los nuevos gobiernos de Izquierda han logrado desarrollar y pone al descubierto la debilidad de la hegemonía de Estados Unidos en la región. Otros han llegado a interpretar el golpe de estado como un golpe contra el mismo presidente de Estados Unidos, Barak Obama, dado que sus reacciones tempranas hacia el golpe revelaron fisuras entre el poder ejecutivo y el Pentágono. Para algunos (especialmente, para la ultra-derecha de Estados Unidos), el propio Obama puede considerarse como parte del giro a la izquierda del hemisferio occidental, como el primer presidente afro-descendiente de los Estados Unidos que debe ser visto a la par con Evo Morales, el primer presidente Amerindio de América Latina. No obstante, como han habido más intentos de golpes de estado apoyados por el gobierno de Estados Unidos después de Honduras (y ya se habían producido otros anteriormente como en Haití, Venezuela, y Bolivia pero no bajo el mando de Obama), como el más reciente en Ecuador, algunos ecuatorianos le dieron un nuevo significado al golpe de estado cuando le gritaron a sus propios golpistas “No somos Honduras” como queriendo decir que un golpe de estado es sólo una desgracia que puede ocurrir en la pequeña “república bananera,” pero no en su propio terreno.

Dejando estas interpretaciones del golpe aparte por el momento, la irrupción de un movimiento de resistencia de masas en Honduras si llamó la atención de algunos y trajo consigo algunas interrogantes. Las escenas de gente empobrecida e intrépida, mujeres y hombres por igual sin importar edades ni razas confrontando tanques y soldados por casi 200 días seguidos tomó por sorpresa no sólo a los analistas políticos de costumbre, sino que a los mismos hondureños. De manera que el deseo de saber más sobre este movimiento de resistencia hondureño ha ido creciendo. Sin embargo, la forma impulsiva en como se supone que este movimiento de resistencia contra el golpe hace su aparición en la historia, le dificulta al observador externo comprender su carácter y el significado que el golpe de estado tiene para los hondureños. Por supuesto que es aún muy temprano decir algo definitivo sobre este movimiento de resistencia en relación a su dinámica interna y su proyecto político (está aún bajo construcción)---- y sobre su posibilidad de realizar cambios sociales similares a los que han logrado otros movimientos sociales en Sudamérica. Pero como bien sabemos, como una ve el progreso del llamado giro a la izquierda y los movimientos sociales en esos países es también todavía materia de discusión. Quizá sea por eso necesario aclarar desde el comienzo que mis comentarios sobre el frente de resistencia en Honduras tienen carácter provisional, son impresionistas, y llevan la intención de ser más una reflexión política que una contribución teórica. También debería agregar que mi visión del movimiento está limitada por mi condición de emigrante de Honduras, y que también está influenciada por mi identificación con las Feministas en Resistencia (una coalición de organizaciones y feministas independientes que se han unido para resistir y organizarse en contra del golpe). Por tanto, es una visión parcializada de alguien que es una persona de afuera pero que al mismo es también una persona de adentro.

Las palabras de un reconocido dramaturgo hondureño, Rafael Murillo Selva, nos pueden ayudar a entender mejor el golpe de estado y el movimiento de resistencia. El nos dice:

“Creo que la irrupción del fenómeno político (lo político forma parte de la cultura) como lo es el Frente Nacional de Resistencia Popular es el acontecimiento cultural más relevante acaecido en nuestra supuesta vida republicana solo comparable a la gesta Morazánica….El surgimiento y formación, desde las más remotas honduras, del FNRP es parecido al de un sismo de alta escala que no deja estructura intacta. En este caso (el de la cultura) se trata del aparato ideológico que le ha dado forma a la socialización de valores, creencias, costumbres, con las cuales se ha armado nuestro tejido social y al cual ese sismo ha venido a resquebrajar o al menos seriamente cuestionar….lo que está siendo modificado. En este caso, resistir es también transformar y cambiar lo que está dentro de nosotros mismos…La manera de hacer política, religión, educación, trabajo, familia, sexo, amor, arte, ciencia, deporte, comunicación, etc. está adquiriendo un nuevo sentido….se estarían cimentando las bases de lo que vendría a ser en nuestro país la emergencia de una cultura verdaderamente contra-hegemónica ¡nada menos! Bertha Cáceres (dirigente del consejo cívico de organizaciones populares e indígenas de Honduras, COPINH) ha sintetizado lo que se está viviendo en amplios sectores de la población: ”el golpe de estado creó al Frente de Resistencia y el Frente de Resistencia cambio nuestra manera de vivir”

En otra parte de su conversación, Murilla Selva agrega:

(Con el golpe de estado) las gentes que habitamos este suelo hemos adquirido un sentido de pertenencia lo que ha derivado en una apropiación de nuestra propia ruta…Nos hemos racional y emocionalmente historizados (en otras palabras hemos tomado conciencia de nuestro ser ontológico y podemos unirnos más a los procesos de la región). Apropiarse de la historia otorga a quien la asume un sentido de la existencia que va más allá de la propia vida. Es por ello que los asesinatos cometidos contra miembros de la resistencia en lugar de acobardar y desanimar, encienden.”

Así como muchos en la Resistencia, Murilla Selva termina su entrevista mencionando el casi millón y medio de firmas que el Frente ha recogido para convocar una Asamblea Constituyente y expresa sus anhelos por una constitución que nos lleve a un nuevo contrato social que sea:

…”más amable, más justo, más humano, participación, inclusión, dignidad, diversidad en la unidad, tolerancia, comunidad, rechazo a la verticalidad, equidad…”
(http://www.redaccionpopular.com/content/honduras-rafael-murillo-selva-cultura-en-resistencia)

Me he extendido en esta cita de Murillo Selva porque en esta entrevista me parece que él logra captar lo que muchos llamarían el renacimiento de Honduras y describe muy bien la estructura de sentimientos y la “experiencia vivida” de aquellos que están inmersos en la Resistencia. La euforia contenida en sus palabras nos recuerdan también las descripciones que se hacen de otros movimientos sociales de la región que protagonizan el llamado “giro a la izquierda.” Su apreciación de la profunda transformación que se está llevando a cabo a nivel de la conciencia de las masas pareciera integrar a Honduras al mapa político cultural del supuesto giro a la izquierda del resto de la región. No más excluida o separada del contexto de las luchas de América Latina como en el pasado, en los años 70 y 80 cuando los demás países centroamericanos se debatían en luchas guerrilleras y Honduras era utilizada como plataforma contrarrevolucionario por los Estados Unidos, el país pareciera intensificar su comunicación e interacción con otros movimientos sociales de América Latina, revelando así su “sentido de lo latinoamericano” y lo que comparte con otro grupos sociales, regiones y países. (Escobar, 2010, 5)

Podríamos decir que Honduras se ha sumado a América del Sur en la lucha contra el capitalismo colonial/moderno. También ella gira a la izquierda o también ella se enrumba hacia la descolonización. Es decir, ha empezado a ingresar en ese tercer espacio político que hace posible una forma de hacer política que entrelaza distintos movimientos sociales y grandes masas desorganizadas que luego juntas conforman una nueva cultura política, independiente de partidos políticos y de las ideologías tradicionales de derechas e izquierdas. Si, por otro lado, aceptamos la descripción del “giro descolonial” de Nelson Maldonado-Torres como el horror que causan los excesos de la colonización entre los colonizados, entonces los participantes de la Resistencia están manifestando una actitud descolonial también. Reaccionan con horror al experimentar en carne viva la razón genocida de los colonialismos internos y externos con sus dosis diarias de violencia estatal, el sangrado diario de miembros del Frente, el deposeímiento de los medios de vida de los pobres, y quizá más desconcertante aún la absoluta ilegalidad del nuevo régimen. Los movimientos de resistencia y sus simpatizantes reclaman sencillamente un recomienzo que sea en sus palabras, anti-capitalista, anti-neoliberal, anti- oligárquico, anti-imperialista, anti-racista y anti-patriarcal. Que tantos se sientan así y que estas palabras sean parte del nuevo discurso político de los tantos movimientos sociales que componen el Frente de Resistencia indica que los movimientos sociales de hoy estarían preparados para realizar alianzas que constituirían un bloque contra-hegemónico y una nueva lógica del poder que transformaría a fondo a la sociedad. Pero Honduras entra en este proceso de construcción del bloque contra-hegemónico en un contexto internacional muy distinto al que entraron las fuerzas de izquierda de los países de América del Sur cuando lograron tomar control del poder del estado. Hace su aparición en el momento en que el proyecto de la izquierda empieza a mostrar su limitada capacidad para desprenderse de la lógica capitalista neoliberal y globalizada y cuando se ha empezado a dudar seriamente de la capacidad que tiene el estado para realizar las cambios estructurales necesarios para transformar a la sociedad. Los movimientos de resistencia en Honduras surgen cuando el giro descolonial del bloque del Sur liderado sobre todo por movimientos indígenas empiezan a ser cuestionados por algunos movimientos sociales y acusados de “andinocéntricos” o cuando el proyecto por la “re-indianización” de la sociedad se encuentra con las criticas anti-patriarcales de algunas corrientes del feminismo y de otros grupos étnicos, es decir, cuando empiezan a verse las contradicciones internas. El frente de resistencia también entra en la escena en la cúspide de la crisis del capitalismo y al momento en que el decadente imperio estadounidense vuelve su atención hacia América Latina e intenta remilitarizar toda la región. Pero quizá más importante, se instala cuando el bloque hegemónico en Honduras ha cerrado filas como nunca antes en su historia y cuando las ultra-derechas del mundo acuden a su ayuda. Esta coyuntura política desafía el proyecto del Frente Nacional de Resistencia Popular y ciertamente pone en cuestión su posibilidad de asumir el poder al corto plazo, pero al mismo tiempo, esto nos da la oportunidad de revisar las estrategias y modelos políticos que otros han utilizado para el cambio social. Lo que sigue es una reflexión de las estrategias que el Frente ha privilegiado hasta este momento, de los modelos políticos que ha preferido. También hago una reflexión sobre las tensiones que existen entre el liderazgo mayoritariamente masculino del Frente de Resistencia y el movimiento feminista y sobre lo que las feministas podrían hacer para articular su agenda dentro del Frente.


LA POLITICA DEL FRENTE NACIONAL DE RESISTENCIA POPULAR Y EL PROBLEMA DE LA ASAMBLEA CONSTITUYENTE

El frente de Resistencia ha tomado prestado el lenguaje de los movimientos sociales de países como Venezuela, Ecuador, y Bolivia. Ha reciclado conceptos tales como la refundación del estado y la descolonización para elaborar su propia política. También ha recurrido a las mismas estrategias políticas de estos países. Es así que ha escogido como estrategia principal la refundación del estado mediante una asamblea constitucional que estaría a cargo de rehacer la constitución con la participación directa de la población. Esta sería una nueva constitución que debería estar libre de la colonialidad del poder que rige nuestra vida social desde la conquista y transformaría profundamente las relaciones de género, raza, clase, y sexualidad que surgieron del coloniaje y del orden capitalista que se desprende del mismo, y nos devolvería la soberanía popular perdida. Como en otros procesos de descolonización de la región, mucho se espera de esta nueva Magna Carta. En Honduras parece que se convirtió en una mantra del movimiento de resistencia. Pues hasta hace poco redactar una nueva constitución era la única estrategia y definía en sí la filosofía política del movimiento. La Magna Carta desde esta perspectiva no solo re-codificaría lo social en la redacción de un conglomerado de leyes sino que se convertiría en algo como una “escritura sagrada” de la justicia social. Encarnaría el nuevo contrato social que conduce a la descolonización—porque estaría escrito desde las profundidades de la sociedad y no desde sus alturas como en el pasado. Básicamente, dictaría la ley de la descolonización. Restauraría las libertades usurpadas desde la colonia que se habían reservado sólo para los colonizadores (internos y externos) y las haría la ley, la nueva razón de estado. O sea, el estado como en otros países de izquierda de América Latina se visualiza como el actor principal y la constitución sería el vehículo que nos llevaría a hacia una sociedad refundada y descolonizada.

Sospecho, sin embargo, que se le están atribuyendo poderes sociales a la constitución, que muy probablemente no tiene la facultad de ejercer, sobre todo siendo ésta primordialmente un documento legal. De este hecho están más conscientes las bases que muchos de los líderes nacionales que más bien ven en la Asamblea Constitucional una oportunidad política personal en un proceso electoral. En el Segundo Encuentro hacia la Refundación de Honduras en marzo del 2010, algunos delegados de algunos departamentos le recordaron a los presentes que la Asamblea Constituyente no era un mero asunto legal, sino más bien un ejercicio para negar la prioridad de lo jurídico sobre lo social, y que en última instancia, la meta era desarrollar prácticas (estrategias) fuera del estado que nos llevaran a su eventual desaparición. Es decir, que hay una conciencia clara sobre los límites de una constitución en la actualidad y existe el deseo de construir una sociedad no constreñida por el marco estatal en algunos sectores del frente de Resistencia. No obstante, la reforma de la constitución tiene una particular urgencia en el caso de Honduras no sólo porque la constitución actual ha sido utilizada para prevenir cualquier participación real de la población en los asuntos públicos de la nación, sino porque la constitución sirvió de pretexto para ejecutar el golpe de estado. Desde el punto de vista oligárquico o de los golpistas, el golpe debía preservar la integridad de la constitución; el golpe representaba la manera de solucionar la “crisis constitucional” que había provocado el intento de Zelaya de consultar a la población sobre su deseo de una Asamblea Constituyente. El régimen de facto de Micheletti que asume el poder después del golpe fue considerado una “sucesión constitucional” que legitimaba el golpe. Es decir que aquí, la constitución esta al centro de la disputa. En Honduras los discursos legales y la jerga constitucional adquirieron vital importancia en la ejecución y legitimación del golpe y predeterminaron en sí las propias posiciones del Frente de Resistencia en su lucha por el poder. No soy ninguna erudita de la ley, pero creo que hay algunas cosas que podemos observar de la centralidad que obtuvo la ley en la ejecución del golpe, y del carácter fetichista que parece tener la constitución para la derecha en Honduras, y hasta cierto punto, para la izquierda--eso mientras la constituyente se mantenga como una estrategia privilegiada. Acudir a la ley para arrogarse el poder soberano ya sea para crear doctrinas legales fabricadas para la ocasión, en el caso del golpe para usurpar el poder o reconstruir el poder popular redactando una nueva constitución en el caso del frente de Resistencia están en el corazón de esta lucha.

El golpe reveló para mi por lo menos dos cosas en relación a lo que llamaré la perversidad de la ley. En primer lugar, la oligarquía local y el Pentágono de los EEUU lograron consolidar su poder asegurándose de una forma de gobernabilidad que no sólo es ilegal sino que además no necesita rendirle cuentas a nadie, es decir, suspendiendo la ley y efectivamente reemplazándola con códigos militares, ahora lo paradójico es que lo hizo bajo el supuesto de la ley. El golpe y la anulación o la des-consumación de la ley le abrieron tal herida a la soberanía popular que ha sido considerada por la mayoría de las hondureñas y hondureños como insoportable. Más aún, la legitimación del golpe después de la farsa electoral significó que el estado obtuvo un poder indefinido que ahora puede usar para suspender y fabricar la ley a su propio antojo. Una conclusión lógica es que la única manera de recuperar la soberanía popular es mediante la restitución del estado de derecho a través de una constitución. El problema, sin embargo, es que la oligarquía considera que la constituyente fuera de su dominio de poder constituye una aberración legal. La oligarquía ha creado una retórica que justifica en nombre de la legalidad y la constitucionalidad la crudeza de su poder. Si lo pensamos bien, esto no parece tener sentido pero esa es la lógica del estado de excepción. La oligarquía circunscribe el espacio en el cual el discurso político puede darse y determina que la subjetividad política puede darse sólo consigo misma (es decir, la subjetividad política debe ser siempre oligárquica). La oligarquía cree poseer la prerrogativa del poder y no acepta ningún cuestionamiento de esta presunción. Por eso, la alianza que tejió Manuel Zelaya Rosales con los movimientos sociales de los pobres y su intento de llamar a una Asamblea Constituyente representa una grave transgresión que sólo puede ser correspondida por un golpe de estado y un estado de excepción o mediante la suspensión de la ley y su toma absoluta de poder soberano. Desde el punto de vista opuesto, se piensa que la Asamblea Constituyente recupera y le devuelve el poder soberano al pueblo. La constitución crearía las condiciones necesarias para que el pueblo recobrara su agenciamiento político. A la constitución se le usa de manera táctica también, porque la constitución le otorgaría legitimidad al Frente de Resistencia dentro de un marco legal que estaría inscrito en el estado. Al mantener la forma del estado el Frente quedaría redimido ante aquellos que lo oponen en la sociedad---la ley lo respaldaría aún cuando ello supondría una reorientación de las normas políticas. Establecería nuevas reglas del juego en el país, un nuevo juego político en el cual el Frente de Resistencia se convierte en el jugador más importante. Es por eso que el golpe y la suspensión de la ley han hecho que la restitución de la soberanía popular sea lo más importante, pero también han impuesto las reglas del juego que las fuerzas opositoras deben seguir para ganar el poder. La ley trata todo lo relacionado con el poder, sobre todo el poder estatal para gobernar una población.

En segundo lugar, el golpe puso al descubierto la plasticidad de las leyes (o su fragilidad; las leyes están hechas para romperlas e intiman con el poder) al hacer palpable como la ley puede usarse para romper la ley y lo fácil que es torcerla. Como nunca antes, la ley se revela como una táctica o un instrumento para maximizar el poder del estado, pero curiosamente, en el momento de su suspensión. Al usar un discurso legal y el recurso militar o tácticas legales y tácticas militares pare justificar el golpe, la forma Estado que surge del golpe se transforma en un estado desmantelado; un estado que se desarticula en un conjunto de poderes represivos que existen fuera del aparato del Estado mismo; es así como fuerzas especiales para-militares, el crimen organizado, y las bases militares constituyen ahora los verdaderos poderes del estado y el poder de las oligarquías locales. Es por eso que Honduras experimentó el golpe y su continuidad como un colapso total del sistema legal y ha sido poseída por una sensación de indefensión total. Se podría decir que Honduras subsiste en un campo extra legal (ello incluso se refleja en el no-reconocimiento del gobierno golpista por la comunidad internacional, su expulsión de la OEA y su posición paria en los cuerpos internacionales) y que el estado golpista del Presidente Lobo es una forma estado que depende de un poder extra-legal. Es un estado que sólo puede sobrevivir de la combinación de la ley con la violencia. Por eso no sorprende que uno de los últimos gestos del Departamento de Estado de los Estados Unidos hacia Honduras haya sido proveer más apoyo a la policía y el ejército (sabiendo que son los responsables de la mayoría de las violaciones de los derechos humanos desde el golpe).

Es irónico, pero parece ser que los países que están regidos por graves injusticias sociales y condiciones claras de colonialidad del poder como Honduras, los legalismos, el “cumplimiento” de la ley, y el constitucionalismo proveen la mejor plataforma para suspender la ley y privar del derecho de representación a los grupos oprimidos. Esto puede explicar porque el movimiento de resistencia haya escogido a la constitución como su única estrategia, pero es por eso mismo que se necesita una nueva configuración del poder y un nuevo marco teórico, la revisión de los modelos de pensamiento y de ejercicio del poder que puedan romper con el imperio de la ley tal como la conocemos hoy.

Curiosamente, la Magna Carta ampliamente vista como el documento más importante de la democracia surgió de las mismas tradiciones legales y culturas políticas que la izquierda y el decolonialismo dice querer liberarse. El decolonialismo se propone trascender la democracia liberal representativa en favor de la democracia directa y desea recuperar las formas tradiciones locales de codificar lo político. No estoy segura si recobrando las formas políticas de la democracia liberal representativa que históricamente ha asegurado el gobierno de los más poderosos es la mejor manera o si las constituciones son las que mejor le sirven a la democracia directa, no obstante, los procesos constitucionales, o el camino hacia la constituyente pueden serlo. Entonces, no quiero decir que la estrategia del Frente de re-escribir la constitución sea una mala decisión, y espero haber sido clara. Mi punto es sencillamente que no se debería de esperar mucho de una constitución o un documento legal codificado en la escritura---como parece ser el caso a veces del Frente de Resistencia, o por lo menos a algunos de sus líderes a nivel nacional. Quizá sea relevante recordar que las tradiciones constitucionales han sido casi siempre utilizadas para inscribir la exclusión; aún aquellas escritas como partes de procesos emancipatorios (como la constitución de los Estados Unidos que excluyó a mujeres y negros) han inscrito la exclusión. Las constituciones como documentos que promulgan la refundación de la nacion (o los procesos de construcción de la nación) pueden y de hecho han terminado siendo re-codificadas en el pasado para asegurar la continuidad del colonialismo en formas muy creativas por los nuevos dirigentes o señores del proceso. Esto ha ocurrido aún en las constituciones aprobadas recientemente en algunos de los países que están atravesando el giro hacia la izquierda. Es entonces importante quien dirige o señorea el proceso. Es importante plantearse la pregunta feminista: ¿Pueden las herramientas del amo desmontar la casa del amo? ¿Puede la Asambiea Constituyente desmontar el poder oligárquico? Una podría decir que la diferencia hoy radica en que la concepción de una constitución descolonial es que las nuevas constituciones emanan del pueblo y no de abogados constitucionalistas y partidos políticos de la clase dominante. El pueblo no delegaría sus poderes a un cuerpo político separado o un cuerpo político separado de la comunidad escribiría la constitución en nombre de ella. Los cuerpos políticos estarían enclavados y constituidos por la comunidad y se establecería un proceso que garantizaría que la comunidad sea la que dicta el contenido de la constitución. El poder constituyente o los delegados del pueblo encargados de escribir la constitución obedecerían sin mediación el poder del pueblo o como dirían los Zapatistas y los intelectuales descoloniales “mandarían obedeciendo.” Pero si este es el caso, el proceso político hacia la constitución es más importante que lo que puede llegar a ser el documento. La constitución en vez de ser un códice petrificado que regula las relaciones sociales debería ser visto como un producto inacabado, fluido, siempre sujeto al cambio, siempre negociando el carácter no fijo de lo social. La constitución no puede ser un fin en sí mismo, más bien debería ser un medio para llegar al poder popular, una manera de construir el poder popular que reside al nivel de la comunidad y no al nivel del individuo jurídico aislado o la ciudadana o el ciudadano atomizado que participa en unas elecciones para depositar un voto y que renuncia a su propio poder en pos de un cuerpo político que dice representarle. Más importante aún, creo que la constitución debería ser un libro abierto sin márgenes ni límites, siempre encontrándose los huecos, las rajaduras, los espacios para negociar, transformar, transgredir y trascender la yuxtaposición de lo diferente y antagónico de las posiciones sociales que siempre están presentes, que siempre forman parte de la complejidad de lo social. El proceso constituyente debería ser interminable, permanecer siendo siempre un proceso, nunca un libro en las manos de los políticos y los abogados y las instituciones del estado; debe ser un proceso cívico siempre perteneciente al pueblo, nunca abandonando la comunidad, simplemente un proceso, que nos ayuda constantemente a lidiar con la situación trágica de tener que hacer comprensible, aprehensible, negociable, reconocible, y reconciliable puntos de vistas incompatibles (el punto de vista oligárquico, el punto de vista imperialista, el punto de vista feminista, masculinistas, etc.) que parecen permitir no ninguna concesión o compromiso porque todos reclaman una razón social para sí. Si habremos de reexistir socialmente o recodificar nuestras relaciones sociales lo que nos parece irreconciliable debe ser atendido, tomado en cuenta. La justicia social no puede decretarse. Creo que la comunidad o la noción pueblo amerita una reflexión a estas alturas porque parece que lo irreconciliable ya está integrado o que la comunidad está constituida por la comunidad menos lo irreconciliable. Da la impresión que lo irreconciliable está fuera de la comunidad y por tanto es indigestible e imposible de metabolizar.

Primero, debemos detenernos a pensar el concepto del “pueblo” que utiliza el frente de resistencia y muchos otros movimientos sociales de la izquierda. El concepto del pueblo presupone un bloque contrahegemónico (o una comunidad de resistencia que siempre es contrahegemónica) que ya ha armonizado las contradicciones internas en base a diferencias de género, raza, clase, y sexual o que por lo menos está tan avanzado en el proceso que el bloque contrahegemónico que surge en la historia como “pueblo” es una comunidad de resistencia que devenido indivisible (particularmente hacia lo irreconciliable que está fuera). Ha entendido la universalidad de todas las luchas aún en su expresión en un lenguaje de particularidades. Comprende que el sufrimiento social de las mujeres y la comunidad LGBTT es tan injusto como el de las comunidades indígenas, garifunas, campesinas, sindicalistas, etc. o viceversa. En otras palabras, el bloque contrahegemónico habría desaprendido la costumbre de crear jerarquías que valoran algunas opresiones más que otras o que niegan su existencia por completo. Habría inventado tecnologías sociales que subdesarrollan las diferencias al interior del bloque contrahegemónico que dividen al pueblo. En términos feministas, el pueblo o el bloque contrahegemónico habría aprendido a pensar en el lenguaje de la interseccionalidad de la colonialidad del poder, es decir, habría entendido la forma en que la colonización interna y externa convergen históricamente para crear sistemas de poder que actúan simultáneamente y se determinan mutuamente para generar exclusión y subordinación en unos y en otros privilegio. Tendría que haber concluido que tal como la idea de raza fue esencial para dividir y degradarnos en el proceso de colonización y de construir la clase social en el orden colonial/moderno capitalista, así mismo lo fue la creación de género y la heteronormatividad. El bloque contrahegemónico habrían entonces hecho de la política de la interseccionalidad su lógica del poder para evitar una codificación falologocéntrica y heterosexista en el proceso constituyente como en el códice mismo; habría pensado las formas de que prevenir que el mestizaje o cualquier otra construcción racial se convierta en norma hegemónica que discrimina contra los indígenas y afro-descendientes (y otros grupos étnicos que conforman la nacionalidad como árabes y chinos); pero también ha empezado a pensar creativamente como conjugar la diversidad o el mestizaje que surgió de la colonización sin tener que recurrir a ideas de autenticidad o ideas esencialistas y románticas de un pasado pre-colonial que sólo sirven para crear nuevas diferencias, nuevas dualidades, y nuevas jerarquíaas y exclusiones entre los indígenas (o pueblo originario) y no-indígenas. Por tanto el concepto de pueblo o bloque contrahegemónico tal como lo utiliza el frente de resistencia que ha sido tomado de la izquierda tradicional popular e incluso del decolonialismo de Dussel puede estar presuponiendo demasiado. Pero, claro está, que exigir un discurso coherente o una comprensión feminista de cómo se constituye el poder y la forma en como ello complica la conformación de un bloque contrahegemónico libre de contradicciones internas es pedir mucho más de lo que el presente proceso político permite y lo que su carácter transicional puede proveer. Pero debe entrar en el debate más y más a medida que las tensiones se acumulan en ciertos sectores del movimiento de resistencia.

Las Feministas en Resistencia (FeR) podrían ser un ejemplo. Las FeR forman parte del comité ejecutivo y político del frente y han hecho varios esfuerzos por introducir su agenda en la visión que el frente construye lentamente en sus documentos y declaraciones públicas. Sin embargo, sus puntos de vista son sistemáticamente omitidos y sus contribuciones silenciadas. En Honduras esto es importante porque la mujeres constituyen un contingente importante del frente y el estado de terror las ha convertido en un blanco especial de represión. Seis mujeres al día son asesinadas en Honduras. A menudo las FeR se preguntan si han de invertir tanto esfuerzo en ese frente de lucha.

Las tensiones entre el feminismo y los gobiernos u otros movimientos sociales de la izquierda en otros países de América Latina se encuentran por doquier. Algunas feministas resisten, por ejemplo, la noción de la complementariedad de género que propagan los movimientos indígenas y cuestionan la validez de conceptos tales como la colonialidad de género de María Lugones arguyendo que presuponer que género no existían antes de la colonia oculta la opresión de género que existe hoy. Los movimientos indígenas así como otros movimientos sociales critican la predominancia urbana, mestiza-criolla de los movimientos feministas o su apego al liberalismo porque se han concentrado en reformas legales e institucionalizado demasiado. Todas estas contradicciones conspiran en contra de la cohesión interna que los conceptos de pueblo y el bloque contrahegemónico presuponen. El pueblo o el bloque no necesariamente reconocen todas las formas de sufrimiento social que ocurre a su interior, pero deberá hacerlo para transformarse en una sociedad más justa. También tendrá que lidiar con ese otro irreconciliable, ese otro externo: el bloque hegemónico, el bloque imperialista que pueden tener rostro de mujer como bien puede tener rostro de hombre negro o blanco, el rostro del rico como el rostro del obrero, el rostro del indígena como del mestizo, el rostro del heterosexual como de LGBTT. No podemos eludirlo. Las contradicciones viven dentro de nosotros y debemos encontrar la forma de entenderlas, desaprenderlas, deshacerlas, y volverlas parta del proceso constitucional.

Quijano y otros latinoamericanistas han sugerido recientemente que América Latina aunque de manera incipiente, ya ha desarrollado nuevas formas de existencia social que están libres de dominación basadas en raza, etnicidad, e incluso género. Hemos producido nuevas formas comunales de vivir creando nuevos sistemas políticos, libertades y autonomías individuales que expresan nuestra diversidad social y solidaridad; estamos aprendiendo a decidir democráticamente lo que queremos producir usando tecnologías modernas en forma idónea; estamos ampliando las nociones de reciprocidad en la división del trabajo y la distribución de bienes y valores etc. Esta forma audaz y poderosa de describir América Latina contrasta por supuesto con otra realidad que coexiste con toda esta experimentación social: femicidios, el aumento de la homofobia y transfobia, el crimen organizado, las más altas tasas de criminalidad del mundo, maras violentas de jóvenes, el tráfico de humanos, migración masiva, etc. En Honduras como hemos dicho mueren violentamente seis mujeres semanalmente, y tiene una de las más altas tasas de criminalidad de la región y quizá del mundo con una tasa de 66 asesinatos por cada 100,000 habitantes, y también las tiene Venezuela, un país líder del “socialismo del siglo XXI.” De forma que estas nuevas prácticas sociales que tienen la capacidad de revertir la colonialidad del poder existen paralelamente con una violencia ciega y sin sentido en nuestra vida cotidiana. Esta realidad nos obliga a examinar las nuevas prácticas sociales en su contexto total y en con toda su complejidad.

En el caso particular de las FeR de Honduras, sabemos muy bien que no bastará la inserción de artículos en la constitución que contienen una agenda feminista para ponerle fin a la violencia contra las mujeres, y la disparidad de ingreso etc. Antes de que ello suceda, tendremos que elaborar metodologías que entrenen a feministas y no-feministas a ver la cuestión de género como una cuestión universal---para revelar lo que la lucha específica de las mujeres tiene en común con el resto de las luchas sociales; para convencer a los demás de que la lucha contra el patriarcado que opera en todos los dispositivos del poder es ineludible en las estrategias de todos los movimientos sociales que conforman el frente de resistencia. Las feministas tendrán que crear una política de alianzas con no-feministas. Tendrá que sobrepasar sus límites. La política de la izquierda no ha logrado entender la dialéctica entre la universalidad y particularidad. Los hombres de la izquierda se han apropiado de la universalidad al auto-asignarse la norma universal de todas las luchas a ellos mismos, excluyendo y negando lo femenino y en ese acto borran su propia particularidad. Las feministas mismas participan en su exclusión al articular su condición social en un lenguaje de particularismos y de esta manera reprimen su propia universalidad. Estas posiciones de hombres y mujeres se cancelan mutuamente y permiten que las injustas relaciones de género, clase, raza y sexualidad se reproduzcan ad infinitum. En estas circunstancias, es muy difícil de construir alianzas políticas. Sin embargo, si se asume una política de interseccionalidad como estrategia central del frente de resistencia es posible comenzar a abordar las contradicciones internas que existen en el seno del bloque contra hegemónico. La política de interseccionalidad puede ser una buena estrategia para guiar el proceso constituyente o constitucional. No hacerlo podría condenarnos al fracaso o sencillamente permitiría una parodia de contrapoder que nos devolvería al punto cero.

miércoles, 16 de febrero de 2011

II Encuentro Mesoamericano de Estudios de Género y Feminismos Avances y retos de una década: 2001-2011

Ciudad de Guatemala 4, 5 y 6 de mayo, 2011

Antecedentes

El Primer Encuentro Mesoamericano de Estudios de Género se llevó a cabo en Antigua Guatemala del 28 al 31 de agosto del 2001, convocado por el Área de Género de FLACSO-Guatemala en coordinación con otras entidades como Fundación Guatemala, Comisión Universitaria de la Universidad de San Carlos de Guatemala, la Universidad del Valle, y la Asociación Guatemalteca de Mujeres Médicas. En esa oportunidad se presentaron 114 ponencias de distintos países (70 de Guatemala, 27 de México, 3 de Honduras, 1 de Ecuador, 3 de Panamá, 4 de Argentina, 5 de Costa Rica, 1 de Puerto Rico y 1 de Chile). A diez años de haberse realizado esta importante actividad, el Programa de Género de la FLACSO en coordinación con instituciones, organizaciones de mujeres y feministas han considerado necesaria la convocatoria a un segundo encuentro, para analizar los avances de una década de estudios de las mujeres, género y feminismos.
Es importante destacar, que uno de los logros en la década fue la creación del Instituto Universitario de la Mujer-IUMUSAC en la Universidad de San Carlos de Guatemala1, así como la aprobación de la Política y Plan de Equidad de Género en la Educación Superior (aprobada en el 2008).

Refiriéndose al 1er Encuentro, Ana Silvia Monzón escribe: “entre los logros más significativos del Área de Género de la FLACSO está la realización el 1er encuentro de Estudios de Género, en el 2001, que reunió aproximadamente a ochocientas académicas y activistas de la región mesoamericana, en la Antigua Guatemala. Esta actividad tuvo una enorme proyección por la cantidad y calidad de expositoras y de participantes. En el 2004 también convocó, con la Fundación Guatemala, la COMUSAC y el IUMUSAC, al Primer Encuentro Nacional. El Área también generó la publicación de una serie de libros con temas como participación política de las mujeres, aportes de las mujeres a la economía, las mujeres mayas y el cambio social, así como la creación de una Red de Estudios de la Mujer y de Género, que estuvo vigente apenas un año.” (Monzón, 2009:184)

A una década de la realización de esa histórica actividad académica, se considera estratégico convocar a un segundo encuentro de estudios de género y feminismos con el propósito de conocer el avance de las propuestas, acciones y logros de las mujeres vinculadas con los debates y la academia feministas.

Objetivos:
1) Hacer un balance crítico de los estudios de género y feminismos en la región mesoamericana, en la década 2001-2010.
2) Fortalecer el desarrollo de los estudios de género y feminismos en las instituciones de educación superior y de investigación
3) Generar opinión pública sobre la importancia de los estudios de género y feminismos en los procesos de democratización de la sociedad guatemalteca
4) Incidir en los órganos tomadores de decisiones a nivel de las universidades y otros centros académicos para que se continúen desarrollando las iniciativas de estructuración de los estudios de género y feminismos a través de diferentes modalidades

Estos objetivos, similares a los del primer Encuentro, continúan siendo orientadores del balance que debemos realizar diez años después, tanto a nivel nacional como regional3. Es necesario intercambiar experiencias con las académicas que han realizado tesis y trabajos de investigación, y con otras mujeres que están promoviendo procesos importantes de lucha por los derechos de las mujeres en distintos ámbitos. Asimismo fortalecer las relaciones académico-políticas tanto a nivel institucional como personal.

La mujer escriba
Para dar continuidad y sentido de proceso, entre el primero y el segundo encuentro, retomamos la figura de la mujer escriba como emblema de esta actividad académica y de incidencia política. La mujer escriba significa la apropiación de las mujeres del conocimiento y de la escritura, para validar la histórica tradición oral de las mujeres e ir generando el conocimiento escrito que perdura a través de los tiempos.

Estructura académica y metodología del II Encuentro:
Se plantean tres dimensiones de análisis que se subdividen en ejes temáticos y mesas de discusión

Metodología
Se seguirá el formato probado en el 1er Encuentro que dio muy buenos resultados: Conferencias principales: impartidas por especialistas en el tema, reconocidas en el ámbito internacional y cuyo aporte ha sido fundamental para acrecentar el bagaje teórico de los estudios de género y feministas

Mesas de ponencias: para dar a conocer y exponer los avances, retos y resultados de las investigaciones realizadas en el marco de los estudios de género y feministas, así como conocer los problemas y propuestas para el desarrollo de los mismos.

Plenarias: para la presentación de los resultados de los tres días de trabajo, la puesta en común de acuerdos y propuestas de seguimiento. Se promoverá además: Presentación de libros Materiales educativos Producciones musicales Producciones audiovisuales.

Cuadro no. 1
Dimensiones de análisis, ejes y mesas temáticas

DIMENSION SIMBOLICA Ejes Mesas temáticas propuestas Coordinadoras de Ejes
Mujeres, arte y literatura: Las mujeres y la música como expresión política la escritura de las mujeres como expresión política diversas expresiones del arte y su vínculo con el feminismo
Guisela López
seminarioliteraturafeminista@gmail.com

Comunicación y medios Medios de comunicación: periodismo feminista Radio, cine, TV. Derecho a la comunicación Medios alternativos
Patricia Galicia patigalicia@yahoo.com

Mujeres e Historia Memoria Histórica Historia contemporánea
Lizeth Jiménez
laurajimenez812@gmail.com
lauralizethjimenez@yahoo.com.mx

Ciencia, epistemología y academia feminista Feminismo y educación superior Teoría y metodología feminista Educación, paradigmas no sexistas y no racistas
Ana Silvia Monzón
anas.monzon@gmail.com

Cuerpo, sexualidad y espiritualidad Debates actuales sobre la sexualidad El cuerpo: teoría y política Subjetividades, emociones Lesbianismo Ciudadanía sexual y democracia la espiritualidad El papel de las religiones en el sistema patriarcal Teología feminista
Yolanda Aguilar
yolandaagu@gmail.com Cinthia Méndez
cindu13@gmail.com Betty Carrera bcarrera@cedepca.org

DIMENSION DE ORGANIZACIÓN SOCIAL, POLITICA Y DE PARTICIPACION
Ejes Mesas temáticas propuestas
Movimientos de mujeres y Feminismos Historia y desarrollo de los movimientos de mujeres y feministas Sujetos políticos Discursos y Agendas políticas
Paula Del Cid
paulairene.luzalfondo@gmail.com
Feminismos descoloniales y poscoloniales: otras epistemologías

Feminismos indígenas. Feminismos afrodescendientes. Mujeres indígenas y afrodescendientes en diálogo con el feminismo. Relaciones de poder entre mujeres en contextos trazados por condiciones de diversidad, diferencia y desigualdad etnicas/raciales
Aura Cumes
aecumess@yahoo.com

Ciudadanía y Participación Política Ciudadanía y ejercicio de derechos participación política en diversos espacios Relaciones con el Estado Las mujeres en el Estado Institucionalidad estatal a favor de las mujeres Políticas públicas
Carmen López
cacereslo@gmail.com
Ortencia Simón
Ligia Blanco
ligiablanc@hotmail.com

Salud Integral Derechos sexuales y reproductivos Salud mental y emocional Medicinas alternativas
Patricia Cortez
patricia.cortezb@gmail.com

Derechos de las Humanas Acciones políticas por los derechos de las humanas Leyes e instituciones
Jeannette Asencio
jeannetteesmeralda30@gmail.com

Políticas de control del patriarcado Teorías y conceptos para explicar las violencias contra las mujeres Violencia y feminicidio Violencia sexual
Walda Barrios
waldabarriosklee@yahoo.com

DIMENSION ORGANIZACIÓN ECONOMICA Y MEDIO AMBIENTE

Ejes Mesas temáticas propuestas
Economía, trabajo y desarrollo Crítica feminista a los paradigmas del desarrollo y de la economía Globalización y crisis: impactos en las vidas de las mujeres. Pobreza Soberanía alimentaria Trabajo Migraciones Tierra y territorios Derechos económicos
Mónica Mendizábal
mendizabal.monica@gmail.com

Recursos naturales, cambio Ecofeminismo Cambio climático
Maite Rodríguez
fungua@itelgua.com

Participantes:
Están convocadas a participar docentes, investigadoras, estudiantes, integrantes de movimientos sociales, de mujeres y feministas, trabajadoras de organizaciones sociales y de mujeres, funcionarias estatales y toda persona interesada en los estudios de género feminismo.

Requisitos de participación:
Realizar la pre-inscripción (boleta adjunta) y remitirla antes del 31 de marzo a generoyfeminismos.flacso@gmail.com con copia a wbarrios@flacso.edu.gt y anamonzon@flacso.edu.gt
Pagar cuota de participación.
Cuotas:
Ponentes y profesionales participantes Q.200.00 ($25.00)
Estudiantes Q.150.00 ($20.00)
Ponencias:
Para que un trabajo sea considerado elegible deberá contar con los siguientes requisitos: Ubicarse en cualquiera de los ejes temáticos del Encuentro Un resumen comprensivo de los contenidos que no exceda de las 300 palabras y cinco palabras clave que expresen el tema de la ponencia. Archivo digital en Word 2003 o versión más actualizada, en Times New Roman 12, a espacio y medio. El número de páginas no debe ser mayor de 15. El trabajo debe garantizar la calidad del estilo y lenguaje. Nombre completo, país, institución, grado académico, y en el caso de estudiantes carrera y nivel de estudios. correo electrónico
Fechas clave:
Recepción de resúmenes
o Del 1 de febrero al 1 de marzo 2011
Recepción de ponencias
o 1 de abril 2011

Las ponencias se presentarán en mesas temáticas. Hasta un máximo de 6 ponencias por mesa. 20 minutos para cada expositora.
PRESENTACION DE LIBROS Indicar nombre de la/s autora/as Datos bibliográficos del libro Eje temático en el que se inscribe
Fecha para recepción de solicitudes: 1 de abril 2011
PRESENTACION DE AUDIOVISUALES
Indicar nombre de la/s autora/s Datos del material a presentar (género, duración) Requerimientos técnicos para la presentación Eje temático en el que se inscribe
Fecha para recepción de solicitudes: 1 de abril 2011
Para mayor información escribir a generoyfeminismos.flacso@gmail.com, anamonzon@flacso.edu.gt, wbarrios@flacso.edu.gt

CONVOCAN
Programa de Género y Feminismo, FLACSO-Guatemala * Fundación Guatemala* Instituto Universitario de la Mujer de la Universidad de San Carlos de Guatemala* La Cuerda * Ediciones Del Pensativo * Voces de Mujeres * Comisión Universitaria de la Mujer-USAC * Convergencia Cívico Política de Mujeres * Secretaría Presidencial de la Mujer-SEPREM * Seminario de Literatura Feminista y Colectiva de Mujeres en las Artes * Asociación de Mujeres para Estudios Feministas * Red Mujeres al Aire * Action Aid * Núcleo Mujeres y Teología * CEDEPCA
Guatemala, enero 2011

viernes, 28 de enero de 2011

MARIA ELENA MENDEZ RECHAZA PREMIO DEL INAM

Tegucigalpa, M.D.C., 24 de Enero del 2011


Señora
María Antonieta Botto
Ministra
Instituto Nacional de la Mujer
Su Despacho



Estimada Señora Ministra:

Se me ha invitado por escrito y verbalmente para que asista al acto de reconocimiento a mujeres del Movimiento Feminista que hará esa institución el día martes 25 de Enero, fecha en que se conmemora el Día de la Mujer Hondureña, por el reconocimiento de los derechos políticos otorgados por el Estado hondureño en 1955, después de una larga lucha de las mujeres sufragistas que enfrentaban la oposición de los líderes caudillos hombres.

A este acto no asistiré por mis principios éticos y políticos feministas que he mantenido en mi pensamiento y prácticas políticas, resistiéndome tanto en lo público como en lo privado a todos los actos de discriminación, injusticia y violaciones a los derechos humanos de las mujeres donde el Estado hondureño y este gobierno han tenido responsabilidad.

El Golpe de Estado y el gobierno del señor Porfirio Lobo Sosa, con la participación plena del ejército y la policía nacional han cometido violaciones a los derechos humanos de las mujeres que se expresan en torturas, violaciones sexuales y asesinatos por su participación en acciones de incidencia política en contra del Golpe de estado. Ante las constantes denuncias que hemos realizado las organizaciones feministas y de derechos humanos no hemos tenido respuesta sobre los responsables de estos crímenes, por falta de interés y voluntad política de las instituciones responsables del Estado han quedado la mayoría de los casos en la impunidad,

El INAM como instancia del Estado para velar y proteger los derechos humanos de las mujeres, no ha cumplido a cabalidad su mandato constitucional, pues hasta la fecha las organizaciones de mujeres no se nos ha rendido cuentas de sus acciones tanto políticas y judiciales para vigilar, defender y monitorear los crímenes, asesinatos y violaciones contra las mujeres.


Página No.1/2

El día 25 de Enero lo celebraré en resistencia y el CEM-H junto con las organizaciones feministas haremos acciones de incidencia política para denunciar públicamente a nivel nacional e internacional las violaciones a los derechos humanos y un homenaje a las mujeres asesinadas que sus sueños son la fuerza que nos anima a seguir luchando por una sociedad y por un Estado justo, democrático y popular y no patriarcal, donde las mujeres podamos disfrutar de una vida sin ningún tipo de violencia.

Atentamente,





María Elena Mèndez
Presidenta Junta Directiva
CEM-H

jueves, 20 de enero de 2011

COMUNICADO ENTREGADO A LA EMBAJADA DE MEXICO

Asesinan mujeres y a ellos no les importa
!Basta de funcionarios y políticos irresponsables!!

Las mujeres organizadas en redes y colectivos en Honduras, por este medio queremos hacer del conocimiento del presidente mexicano Felipe Calderón y demás autoridades de ese país, nuestro profundo repudio por la creciente, sistemática y vergonzosa violencia contra las mujeres, que en el caso de nuestros países, cada vez se expresa más, de forma extrema a través de los femicidios.
Nos resulta inaceptable que las autoridades mexicanas, como también las de nuestro país, se escuden en la violencia organizada para evadir la responsabilidad básica que tienen con el respeto por la vida de la población en general y de las mujeres en particular. Creemos que esa excusa lo único que demuestra es una enorme incapacidad en la realización de su trabajo y un gran menosprecio por la vida de las mujeres; prácticamente están diciendo que merecemos la muerte. ¿Qué autoridad jurídica, política, ética o divina creen tener para enfrentar la escalada femicida de esta manera?...
Reiteramos que es el Estado y sus autoridades los principales responsables de que esto esté ocurriendo pues su desidia, omisión, inoperancia, incapacidad y hasta colusión son los factores que permiten que los femicidios vayan en aumento.
Exigimos acciones inmediatas, contundentes y coherentes con los principios de los derechos humanos de las mujeres para que esta escalada cese. Solo de esa manera podrán mostrar que nosotras, las mujeres de Honduras o de cualquier rincón del mundo estamos equivocadas.
Tegucigalpa, Honduras, 17 de enero de 2011

Feministas en Resistencia
CLADEM – Honduras
Red de Salud de las Mujeres Latinoamericanas y Caribeñas
Red Mesoamericana Petateras